Superó una grave lesión de rodilla y regresó a Hong Kong para volver a marcar con el Southern District
22 ene 2016 . Actualizado a las 14:04 h.Es la historia de un doble renacer, con el fútbol gallego como protagonista, aunque a diez mil kilómetros de Santiago de Compostela. Jonathan Carril Regueiro (Boqueixón, 1984) y el Southern District han luchado contra la adversidad para ser protagonistas en la Liga de Hong Kong y lo han conseguido.
Después de que el club renunciase en el 2014 al fútbol de élite por las exigencias del campeonato de Primera en la excolonia inglesa y que justo en ese año el delantero sufriese la lesión más grave de su carrera deportiva, el sábado 9 de enero ambos vieron la luz al final del túnel. El Southern es cuarto en la clasificación tras golear al que ocupaba esa plaza, el Dreams Metro (6-3) y uno de los goles llevó la firma del ariete de Boqueixón. Ambos estarán unidos hasta el mes de mayo, cuando expira el campeonato de Hong Kong. «Mi futuro a corto plazo es seguir jugando hasta que el cuerpo me lo permita. Después, me gustaría seguir vinculado al fútbol de otra manera, como entrenando algún equipo de chavales jóvenes, por ejemplo», avanza Carril.
Ese gol ante el Dreams Metro Gallery ha hecho reflexionar al delantero gallego. «La lesión fue un palo importante. Fue grave, necesitó una rehabilitación muy larga, dura y sacrificada. Esperaba con ansiedad el regreso a los terrenos de juego desde hacia mucho tiempo», recuerda.
«Lo más duro de esta lesión es la parte psicológica. Porque en mi cabeza solo estaba la opción de volver a jugar y cuanto antes. Pero todas esas horas, días, semanas incluso meses que me pasaba en el gimnasio solo mi fisio y yo, trabajando solos y sin tener la certeza de que todo esto serviría para volver a jugar fue muy duro, porque no dependía solo de recuperarme, sino de que algún club quisiera ficharme. Yo terminé contrato con mi club y me quedé en paro y con la rodilla rota», relata.
Sin embargo dice que «arrojar la toalla nunca fue una opción. Me apoyé en mi esposa Laura y mi hijo Hugo. La duda era si podría volver a jugar de forma profesional. Con 31 años y una temporada en blanco por culpa de una rotura del ligamento cruzado, digamos que no es un currículo llamativo para los clubes, je je». Ese gol del pasado fin de semana quedará para el recuerdo como algo más que un número. «Volver a jugar fue muy gratificante. Para mí es un gran reto superado. Y este primer gol, uno de los mas importantes de mi carrera. Es volver a empezar», describe.
Hong Kong ha significado para el gallego un punto de inflexión. «Para mí, emigrar ha sido muy importante, y he descubierto otras culturas y formas de vivir y disfrutar del fútbol, algo que jamás hubiese podido hacer de no ser por este deporte», explica.
Regreso a Galicia
Quizás también la ciudad China sea un punto de no retorno. «Sinceramente, en España o Galicia, al menos de forma profesional, no me veo jugando otra vez, aunque el fútbol es muy caprichoso y uno nunca sabe», lamenta. «Y jugando con mi hermano Iván, sí me veo, pero solo en los veranos jugando al pádel para echarnos unas risas», bromea antes de reiterar: «Jugando al fútbol lo veo más complicado. Aunque me encantaría volver a hacerlo». «Espero que aún me queden unos años dando guerra», desea para concluir.
Su hermano Iván retoma la competición con el Gjøvik-Lyn en la Segunda División B de Noruega
Complicado, tal y como explica Jonathan Carril, está a corto plazo que coincida con su hermano Iván (estilete por la banda y en el frente del ataque) en un equipo profesional de fútbol.
Nacido en Boqueixón en el año 1985, retoma la competición estos días con una atípica y fría pretemporada en Noruega, donde defiende la camiseta del Gjøvik-Lyn, séptimo clasificado del grupo segundo de la División 2 del país nórdico (el equivalente a la Segunda División B española), club por el que fichó en septiembre del año pasado.
Iván Carril es otro trotamundos del fútbol, ya que después de jugar una decena de partidos con el Deportivo en Primera División, también militó en el Vecindario de Segunda categoría y el Palencia, Fabril, Pontevedra y Hospitalet, de Segunda División B.
El Gjøvik es un histórico del fútbol noruego. Fue fundado en 1902 y cuenta en sus vitrinas con una copa de Noruega. Iván Carril llegó procedente del Auckland de Nueva Zelanda con el que ganó la Champions de Oceanía y los títulos nacionales. También jugó en Austria, Grecia e Irak.