«Esto es el fin del mundo»

Ignacio Encabo LONDRES / DPA

DEPORTES

ADRIAN DENNIS | Afp

Inglaterra vive la peor de sus pesadillas imaginables tras no pasar de la primera fase en el Mundial de rugbi del que es anfitriona

05 oct 2015 . Actualizado a las 05:00 h.

Los peores presagios terminaron convirtiéndose en realidad para Inglaterra, que aún ahora se frota los ojos tras quedar eliminada de su Mundial de rugbi. «El sueño de la Copa del Mundo se esfuma incluso antes de que comience», escribía el dominical Mail on Sunday, que resumió con cuatro palabras el sentir general de los hinchas del XV de la rosa: «El fin del mundo».

El sábado jugará ante Uruguay su último partido de la fase de grupos sin nada en juego más allá de la honra, pero nada podrá mejorar el ánimo de los ingleses, humillados en su casa, en su querido estadio de Twickenham, por Australia.

«Estoy destrozado, por todos los aficionados. Pido perdón», señaló el seleccionador inglés, Stuart Lancaster, después de caer por 33-13 ante los wallabies. El rostro de Lancaster y el del capitán del equipo, Chris Robshaw, ocuparon varias páginas de los diarios en Reino Unido. Eran las caras de la «pesadilla», como escribió el Mail Online. «Estoy totalmente devastado», señaló Robshaw. «Tenemos que hacernos algunas preguntas a nosotros mismos esta semana», dijo.

Inglaterra es la única selección del hemisferio norte que es campeona del mundo de rugbi, un deporte dominado históricamente los tres gigantes del sur, Nueva Zelanda, Australia y Sudáfrica. El XV de la Rosa entró en la historia en el año 2003 al ganar a Australia la final de su Mundial. Aquella Inglaterra era temida y estaba liderada por Jonny Wilkinson, el jugador más carismático y determinante que conoció.

«Es doloroso y frustrante, pero esta experiencia tan difícil será un momento decisivo para el éxito de Inglaterra en el futuro», escribió en Twitter Wilkinson. Después de su retirada de la selección a finales del 2011, Inglaterra no volvió a ganar el Seis Naciones, el evento más prestigioso del hemisferio norte.

Lancaster no tenía palabras para explicar cómo Inglaterra, que partía como la gran favorita de Europa, llega a la última jornada sin opciones de clasificarse. La explicación no está en el partido ante Australia, sino en el que perdió ante Gales 28-25 tras ir 22-12. En esos momentos, Inglaterra tenía prácticamente atado el billete a los cuartos.

Muchos análisis de la prensa inglesa se centran en el futuro de Lancaster, que el año pasado amplió su contrato hasta 2020. El seleccionador señaló que «no es el momento» para tomar una decisión, mientras que el jefe ejecutivo del fútbol inglés pidió paciencia.

La temprana eliminación del anfitrión también supone una amenaza para el espectáculo, al que le quedan todavía cuatro semanas de competición hasta la final del 31 de octubre. Además, los dueños de los pubs podrían perder una gran cantidad de dinero si se rebaja el interés.