Otero y Bajcetic, exfutbolistas de élite, guían con éxito al club de Bouzas en Tercera
10 abr 2015 . Actualizado a las 11:47 h.La temporada 1993/1994 fue la última de las siete de Jorge Otero como futbolista céltico. Aquel verano aterrizó en Balaídos Srdan Bajcetic para vivir la primera de tres. Nunca llegaron a compartir vestuario. Sin embargo, sus caminos se cruzaron años más tarde: primero, en la ED Val Miñor; después, sí defendiendo la elástica celeste, pero en el equipo indoor. En esos dos escenarios se fue fraguando el tándem que forman hoy como técnico y segundo de un Rápido de Bouzas que se ha destapado como una de las revelaciones del curso en Tercera.
«Cuando supe que iba a estar al frente del Rápido le comenté a Srdan que buscaba un segundo y no lo encontraba», recuerda Otero. Contra los pronósticos del nigranés -«por su trabajo y su familia, no pensé que pudiera estar interesado», comenta-, Bajcetic se ofreció a echarle una mano y él le tomó la palabra. «Creo que fue en un desplazamiento del equipo de veteranos a Oporto», agrega el protagonista. Hoy, ambos coinciden en que la decisión fue un acierto.
Para Bajcetic es su primera incursión en Tercera, frente a un Otero que ya acumula años de experiencia en el conjunto de Bouzas, aunque no como cabeza visible. Aseguran que su manera de ver el fútbol es coincidente «en un 90 %» -estima el serbio- y que las diferencias que surgen sirven para mejorar su trabajo. «Tener otro punto de vista te complementa y suma. La persona que te dice que todo está bien no te sirve para crecer», expone un Otero convencido que se ha rodeado de «los mejores», un grupo en el que con Bajcetic están «Manu, Beni, Juan... Todo el cuerpo técnico», subraya.
Otero define a su segundo como un «hombre tranquilo» al que, como le sucede a él mismo, el haber sido futbolista le da un plus en su actual faceta. «No garantiza que vayas a ser un buen entrenador, pero sí te da ventaja, ya que tienes más capacidad para ponerte en la piel del futbolista», comenta. Bajcetic ve en Otero a un técnico «serio, metódico y con las ideas muy claras» con el que no le cuesta nada complementarse. «Yo me centro sobre todo en las cuestiones tácticas. Hablamos mucho, porque es bueno tener ángulos diferentes. Aunque luego su opinión prevalece», bromea entre risas el futuro entrenador -está haciendo el curso y más adelante le gustaría «tomar un equipo»-.
El sueño del play off
El Rápido de Otero y Bajetic no conoce la derrota desde diciembre del año pasado. Su magnífica segunda vuelta le ha permitido situarse en una cuarta plaza que da derecho a disputar el play-off y que, aunque no era su objetivo, no están dispuestos a soltarlo fácilmente. «Vamos a luchar por ello, por acabar lo más arriba posible. No podemos despistarnos ni bajar la intensidad. Hay que ir partido a partido, eso que está tan de moda ahora y que yo aprendí de Luis Aragonés», reivindica. Su compañero se muestra «confiado» de que pueden lograr ese «reto ilusionante».
Ambos fueron jugadores de Primera y hoy viven el fútbol a otro nivel y desde otro punto de vista. No niegan que es diferente en muchos aspectos -campos, público, el hecho de ser profesionales...-, pero ven el mismo trasfondo: «Once contra once, el sustituido se enfada, todos quieren jugar... Sigue siendo fútbol».