La fórmula 1 arranca la temporada en Melbourne con Fernando Alonso en la cabeza
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El debut de Carlos Sainz, único incentivo español en el estreno del Mundial con McLaren renqueante
17 mar 2015 . Actualizado a las 16:35 h.Una carrera sin Fernando Alonso, con su equipo renqueante, y a las seis de la mañana (domingo 15 de marzo, Antena3) es una clara invitación a abstenerse de la fórmula 1 y demorar hasta Sepang el madrugón dominical. El Mundial empieza doblemente cojo este fin de semana en Australia para los aficionados españoles. Ya no es solo la ausencia de Fernando Alonso en su regreso a McLaren, sino el escaso optimismo transmitido por su monoplaza durante los ensayos invernales. Las averías del MP4-30 le han impedido incluso cumplir los servicios mínimos de pretemporada, rodando apenas un tercio de los kilómetros exhibidos por Mercedes o Ferrari, quien ha dado un pequeño salto de calidad con respecto al año pasado, pero que se antoja insuficiente para que Vettel se cuele en otro duelo Rosberg-Hamilton. Queda al menos el debut del joven Carlos Sainz con Toro Rosso.
El extraño accidente del español en Montmeló y sus secuelas neurológicas han puesto un velo sobre el músculo mecánico de Mercedes, llamada a revalidar los dos títulos. También ha arrinconado a una esquina de las páginas de los periódicos las numerosas dudas mecánicas del McLaren, donde también ha fallado la estrategia comunicativa sobre lo ocurrido con Alonso en la curva 3 de Montmeló.
Uno de los últimos en enfadarse es el propio Bernie Ecclestone. «McLaren no quiere discutir el accidente de Alonso ni dar información», replica el patrón de la fórmula 1. Los expertos consultados por la prensa no se creen el impacto de 16 G, y Vettel, testigo de excepción de aquel accidente, insiste en que lo ocurrido fue «algo muy raro».
Alonso perdió temporalmente parte de sus recuerdos. Dijo a los comisarios que quería correr en karts y llegar a la fórmula 1. Hasta en los desajustes más abruptos de su cerebro no pierde las ansias de competición. Los médicos ordenan su ausencia en Australia y lo importante es que reaparezca en Malasia con las mejores condiciones físicas y su extraordinario talento. Por delante le queda un año de complicada evolución, vistos los primeros achaques del McLaren asociado este año a Honda, una relación que proporcionó grandes alegrías a la escudería inglesa a finales de los 80 y principios de los 90. Justo la época en que despertó Fernando Alonso tras la colisión de Barcelona. El próximo año se cumplirán diez años del último título mundial del asturiano, un hito que empieza a quedar lejos en la memoria de la fórmula 1.