El Teucro no tuvo piedad del Octavio en el gran derbi

Roi Palmás
roi palmás PONTEVEDRA / LA VOZ

DEPORTES

Los pontevedreses comandaron el marcador con amplias ventajas durante todo el choque

12 oct 2014 . Actualizado a las 05:00 h.

El esperado derbi se lo llevó, por merecimientos propios, un Teucro mucho más solvente y resolutivo. Los vigueses comprobaron que la mano del que fue su líder hasta hace poco, también se nota en su nuevo banquillo y el triunfo acabó siendo relativamente sencillo.

El primero en encontrarse sobre la pista fue el Octavio. El público rugía a los azulones pero eran los olívicos los que habían saltado más enchufados al derbi. El partido arrancaba con la intensidad prometida durante la semana y se traducía en tres penaltis en los tres primeros minutos, de los que el Teucro fallaba los dos de los que disponía.

Las ventajas rojillas eran escasas y poco a poco los hombres de Quique Domínguez iban gozando de mayor protagonismo y afinando su puntería. A los diez minutos Carlos García establecía la igualada en el electrónico (5-5) al transformar un contragolpe de libro tras cometer el Octavio un pasivo.

A partir de ahí todo fue más fácil. Poco a poco los locales fueron engrosando su cuenta anotadora y marcando distancias de hasta cinco goles, como el 12-7 del ecuador del primer tiempo.

Eran los mejores momentos del Teucro y cuando más sufría el Octavio. Jabato pedía tiempo muerto para intentar aliviar la presión ambiental y dar un respiro a los suyos, pero el choque estaba roto y tenía color azul.

La mejor puntería pontevedresa y la gran actuación de Amérigo bajo palos ayudaron notablemente a llegar al descanso con tranquilidad. Y así seguiría siendo. Un continuado intercambio de golpes entre ambos, manteniendo siempre las distancias para los locales, hasta que los hombres de Quique apretaron el acelerador tanto por los extremos como por el centro y volvieron a aumentar las distancias. Dani Hernández y Pichel aupaban al equipo hasta la diferencia de siete tantos (24-17) que era celebrada como anticipo de la victoria final.

Óscar Silva estaba siendo el hombre más incisivo del Octavio. El encargado de lanzar las penas máximas se convirtió en el objetivo de los marcajes más severos y el que aguantaba a su equipo en el tanteador. En el otro bando se repartían el protagonismo Edu Moledo desde el extremo, Dani Hernández desde todas partes y Pichel desde fuera con potentes disparos. El Octavio se notaba impotente por momentos y aún disponiendo de ventaja numérica por la exclusión de Marcos Dorado, no fue capaz de recortar distancias y acabó viendo cómo el Teucro, ya con siete sobre la pista, anotaba el 28-21 a ocho minutos para el final, que sería el golpe definitivo.

Los vigueses se fueron descontentos con la actuación arbitral y más enfadados aún por la pobre anotación del último tramo del encuentro, cuando no fueron capaces de superar la barrera de los 21 goles en el cuarto de hora final del choque.

El Teucro sigue con su progresión, en lo más alto de la tabla, contando sus partidos por victorias e ilusionando a una afición que devolvió con ánimos la entrega de los dos equipos.

Marcador cada cinco minutos: 1-3 (5?), 4-5 (10?), 7-6 (15?), 12-7(20?), 14-10 (25?), 17-12 (descanso), 20-15 (35?), 24-17 (40?), 25-20 (45?), 27-21 (50?), 30-21 (55?), 31-21 (final).

Árbitros: Daniel Portela y Martín Rodríguez. Amonestaron a Víctor y Carro en el Teucro y a Germán y al técnico Jabato. Excluyeron a Marcos Dorado, Germán y Diogo.

Incidencias: Encuentro disputado en el Pabellón Municipal de Pontevedra ante 500 personas.

Amérigo, Pichel (4), Carro, Carlos (1, 2p), Borja (4), Dani Hernández (7), Edu Moledo (6) -siete inicial-. Pombo, Chapela (1p), Pumar (5), Dorado, Víctor, Iván, Ameijeiras (1)

Jorge, Salazar (2), Quintas, Germán (1), Duarte, León (2), Diogo (3) -siete inicial-. Borja (4), Conde, Corcera (3), Jesús, Cerillo, Molins, Ballesteros, Óscar (3,3p), Rubén

El Octavio no fue capaz de anotar en los últimos quince minutos del encuentro