Tercer título de la Copa do Sar para el Bertamiráns, que superó en el campo del Escravitude al Flavia (1-0)
DEPORTES
Goles: 1-0, min 14: Cacho (penalti).
Árbitro: Joaquín Ventoso, de Santiago. Buena actuación. Amonestó a Óscar, Germán, Brais y Fidalgo, del Bertamiráns B; y a Esparís, Villaverde, Mamadou, Mera, Álvaro González y al técnico Camilo Perol, del Flavia.
Incidencias: Final de la 47ª Copa do Sar. Campo del Escravitude, con más de 500 aficionados.
David, Óscar, Jorge Rodríguez (Hugo, min 63), Germán, Fidalgo, Brais, Álex (Roberto, min 62), Prol, Álex Boo (Alvite, min 59), Cacho (Kevin, min 83) y Maikel.
Perol, Iván Busto (Kevin Mosquera, min 60), Esparís, Villaverde, Manuel Alcalde, Benson, Lafuente (Goyo, min 70), Mera (Mamadou, min 60), Arufe, Roberto Sieira (Collazo, min 70) y Álvaro González.
El Bertamiráns B ganó (1-0) su tercera Copa do Sar al superar en la final al Flavia, uno de los clásicos en esta competición. El conjunto que entrena Juanma Romero superó por un solitario gol a los padroneses de Camilo Perol, un tanto que se marcó en el primer cuarto de hora de juego al transformar Cacho un penalti.
La primera parte fue totalmente dominada por los de Ames, que disfrutaron de varias ocasiones para sentenciar. Con un fútbol de toque y de posesión, los del Bertamiráns mostraron una buena imagen ante un rival totalmente replegado, que intentó dar algún que otro zarpazo a la contra.
En el segundo acto se cambiaron los papeles y fue el Flavia quien llevó la iniciativa en el juego. El Bertamiráns no salió bien, perdió el orden y se dejó intimidar por un adversario más entonado. El Flavia estuvo mejor y tuvo mayor mordiente. Tras el descanso los padroneses insistieron una y otra vez con numerosos ataques, aunque sin fortuna en la finalización.
El Flavia dispuso de buenas oportunidades para igualar el encuentro y forzar la prórroga. Sin embargo, en la recta final el Bertamiráns pudo sentenciar. A cinco minutos para la conclusión de la final, un defender padronés sacó el balón de la misma línea de gol.
Fue un partido vibrante y entretenido, con dos aficiones muy animadas y con un comportamiento ejemplar.