¡Menos mal que se acerca la Liga!

DEPORTES

22 jun 2014 . Actualizado a las 07:00 h.

No es la primera vez que un Mundial de fútbol termina para España como el rosario de la aurora, frase que se le conoce por la sarta de cuentas enlazadas de diez en diez para llevar ordenadamente el rezo; también a que el rezo se prolongaba hasta el amanecer, cuando abría el día, y de ahí venía la cuestión, si no era porque se había armado algún pequeño jaleo en el escenario del rezo. Lo que resulta claro es que algo serio sucedió, o está pasando, cuando se echa mano del mencionado rosario explicando alguna situación engorrosa como la que transmiten las agencias desde Brasil.

Seguro que el lector entiende la situación sin detenernos más en hablar del entorno en que se mueve la selección de fútbol. Habíamos quedado en que la ahora es anormal y tiene convulsionado el ambiente que se respira en el cuartel general de los seleccionados para este Mundial-14, en el que ya están cumpliendo un trámite del calendario, jugando un partido que no tiene consecuencias para la clasificación de un torneo en el que los hombres de Del Bosque habían hecho creer a los españoles que en Brasil se reverdecerían los laureles conquistados en Sudáfrica.

No es esta la primera vez que en España la fiesta balompédica termina como el rosario de la aurora. En los tiempos de Pablo Porta (Mundial-82) el fracaso español, jugándose en nuestros campos, fue tremendo. «Esto no volverá a sucedernos nunca más», dijo el presidente de la Española. Pasaron desde entonces 32 años, tiempo en el que se nos fueron varios de aquellos personajes. Pero el fútbol mantiene vivo el optimismo aireado en cada temporada. El consuelo de ahora es que la Liga española se va acercando a unos aficionados impacientes por adivinar la potencia y calidad de sus equipos en la nueva temporada.

No es la primera vez que un Mundial acaba para España «como el rosario de la aurora»