Tiene que sorprender el optimismo que los hombres de Del Bosque confiesan tener en sus cabezas y que, automáticamente, hacen extensivo a los aficionados. Tanto que, al enterarse de la confianza que respiran quienes representan a España, están invitando a modificar los pronósticos, que ayer tenían un fuerte tinte de pesimismo. Hoy llegan las declaraciones con poco criterio que hacen algunos hombres de Del Bosque en una lucha interna para conseguir un cambio real de lo que se teme pueda suceder. Y ya me entienden. Todo lo dicho surge tras leer las optimistas y exageradas declaraciones de algunos seleccionados. Ninguno enfoca con objetividad el difícil momento, casi prometiendo regresar con el título renovado porque ya caducó el alcanzado en Sudáfrica.
Después de lo sucedido en Brasil sorprenden algunas opiniones que en parte son conocidas, y otras no, pero tampoco sobra repetirlas. Fernando Torres fue el más rotundo al declarar: «Esta Copa es nuestra», insistiendo en su confianza de pasar a la siguiente ronda. Por otra parte, Mata se agiganta al emitir su pronóstico: «Podemos ganar los dos partidos?, y los ganaremos».
Los rivales que tiene España por delante son Chile y Australia. Uno, el de Chile, puede aceptarse algo complicado pero el de Australia, es del 1 fijo en la quiniela. El optimismo no cura, ni en el fútbol, aunque se acepta que es un baza que ayuda. Pero, para ganar, hace falta más. Y este más es el se le reclama a España.