El Ourense intenta escapar de la quema de la Segunda B

Una veintena de clubes cerraron puertas en las cinco campañas anteriores

La UD Salamanca jugó en O Couto uno de sus últimos partidos oficiales.
La UD Salamanca jugó en O Couto uno de sus últimos partidos oficiales.

OURENSE / LA VOZ

reportaje Los problemas del fútbol de bronce

La del próximo 30 de junio será una fecha clave para el Club Deportivo Ourense, cuya supervivencia pasa por una inmediata inyección económica o por un nuevo modelo de gestión que cuente con la confianza de sus máximos acreedores. Y espejos no le faltan a los interesados para saber en qué errores no pueden reincidir, por mucho que hasta una veintena de sociedades han sufrido el trauma de la desaparición en los últimos años.

Quizás el caso más llamativo fue también de los más recientes, cuando llegó el final de la Unión Deportiva Salamanca, entidad fundada en 1923. El 18 de junio del pasado año fue disuelta la sociedad por una resolución judicial, tras estrellarse contra una deuda que llegó a superar los 23 millones de euros. En ese mismo curso se despidió otro representante de una capital de provincia, el CF Palencia, nacido de una fusión para aprovechar el vacío que había dejado otra entidad acuciada por las deudas años antes. En este caso fue un administrador concursal el que liquidó la entidad a finales de 2012.

En la temporada 2011/12, la escabechina había hecho temblar los cimientos de la Segunda B, hasta el punto de que se pensó en que pudieran reducirse los grupos. Cayó otro histórico el CD Badajoz, fundado como Sporting Club del Liceo en 1905. Otro concurso de acreedores dictó su final, en este caso, tras el rechazo de Hacienda y Seguridad Social a firmar un convenio, pese a diversas manifestaciones de aficionados en las calles. AD Ceuta, Lorca Atlético y Caravaca CF también perdieron sus derechos federativos, mientras que el Montañeros coruñés pasó a dedicarse en exclusiva a las categorías de base. En el transcurso de la campaña, ya se habían retirado el Sporting Villanueva, Sporting Mahonés y el Polideportivo Ejido, que arrastraba en Segunda B el lastre que traía de sus años en la categoría superior.

Del mismo modo, no había completado su participación en el grupo 1 de 2010/11 el Cerro Reyes, del que había salido semanas antes el ourensano Álex Fernández, a la vista de los reiterados impagos. Otros dos clubes fueron consumidos por las deudas a final de curso. Un Universidad de Las Palmas que había sido modelo de gestión, hasta llegar a la división de plata, y CD La Muela, un equipo aragonés que había levantado un gigante con pies de barro

De esa escuadra zaragozana salió damnificado Pato, actual portero del Ourense, también con varios meses sin cobrar. En Tercera caía un Pájara Playas que antes había sido rival directo de los rojillos en Segunda B.

En el curso 2009/10 se convirtieron en reseñas históricas clubes que tan rápido habían emergido, como a la postre se disolvieron, desde un Lorca Deportiva que había llegado a Segunda División, para caer hasta la Tercera en pasos efímeros por Segunda B, a un Atlético Ciudad que había sido moneda de cambio en distintas sedes, pasando por el Fuerteventura o Sangonera Atlético. Y todo sin olvidar el esperpéntico año del Ciudad de Santiago en Tercera, que fue una disolución diferida del equipo que había mantenido Luisito en Segunda B, antes de su crac económico.

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