Nacido para las aguas bravas

Xosé Ramón Castro
X. R. Castro VIGO / LA VOZ

DEPORTES

Luis Fernández, de 17 años, consiguió la primera medalla mundial en eslalon

03 may 2014 . Actualizado a las 20:56 h.

Luis Fernández (Salceda de Caselas, 1997) le dio a Galicia la primera medalla internacional de su historia en la modalidad de eslalon, fue en categoría júnior y en la modalidad de patrulla (por equipos). «Es la primera de muchas, me queda mucho tiempo y muchos años para aprender», sentencia desde La Seu d¨'Urgell, en donde se encuentra el canal olímpico (construido para Barcelona 92) y en donde está concentrada de un modo permanente la selección española de la modalidad.

La carrera del gallego en esta modalidad del piragüismo ha sido meteórica. Comenzó en aguas tranquilas a los 12 años en el Club Penedo de Caldas de Tui, pero al año se cambió al eslalon. «La pista para mí es más monótona, y el eslalon tiene más variedades», explica. Acertó de pleno, porque un par de comparecencias en las copas gallegas de promoción le llevaron a su primer campeonato de España infantil, en donde se hizo con el bronce. Y un año después plata. De ahí al Centro de Tecnificación de Pontevedra que lo catapultó al título de campeón de España. Ahí llegó la llamada para irse con los mejores al Pirineo catalán. «Justo después de quedar campeón de España ya me fui para La Seu. Aquí estoy desde septiembre». Combinando el entrenamiento diario -el lunes es el único día de descanso y no todas las semanas- con sus estudios de primero de Bachillerato y con apenas visitas a su casa de Salceda. De hecho, nada más llegar de Australia se dirigió directamente a Cataluña y no estará en Galicia hasta el próximo mes de agosto.

El éxito internacional le llegó a la primera intentona y después de tener que buscar financiación para el 50 % de los gastos. Tuvo que reunir 1.400 euros para poder cumplir un sueño que terminó por convertirse en medalla de bronce. En La Seu la beca le alcanza para la estancia y el colegio, pero no para los gastos personales.

Aún así, quiere porfiar por seguir creciendo en el eslalon. En dos semanas afrontará una prueba de la Copa de España en Francia y a principios de julio estará en la Copa de Europa buscando un sitio entre los importantes. Todavía en su primer año júnior tiene mucho que aprender: «Soy más bueno a nivel técnico que de fuerza. La fuerza no es mi punto fuerte, pero siempre se puede adquirir poco a poco», comenta quien de momento no renuncia a la esperanza de poder hacerse un sitio en el equipo para Río, por muy joven que le pille: «Intentaré entrenar para ver si puedo hacer algo en el 2016, pero es muy complicado». Pero no imposible si mantiene su progresión. Sería olímpico con 19 años.