«El fútbol está como el país»

Paulo Alonso Lois
paulo alonso lois FERROL / LA VOZ

DEPORTES

El portero coruñés, ayer en las oficinas del Racing en el estado municipal de A Malata.
El portero coruñés, ayer en las oficinas del Racing en el estado municipal de A Malata. CÉSAR TOIMIL< / span>

El meta coruñés podrá jugar en Mieres, después de que la Federación Española le inscribiese de forma oficial tras autorizar la baja de Valín

04 abr 2014 . Actualizado a las 18:06 h.

La crisis de los porteros del Racing se cerró ayer por la tarde con los dos últimos requisitos pendientes. La Federación Española de Fútbol autorizó la baja de Marcos Valín por las complicaciones de su lesión de cúbito, que le mantendrán al menos otros cinco meses de baja. De esa forma, el club quedó autorizado a inscribir un futbolista en cualquier tipo de situación. El elegido era Ian Mackay (A Coruña, 1986), que ya entrenaba a esa hora en A Malata y podrá jugar el domingo en Mieres, donde coincidían las ausencias por lesión de Valín, José Manuel Camacho y Marcos Souto. La carrera del portero formado en el Dépor, y con 123 partidos entre Segunda A y Segunda B, recupera impulso tras jugar unos meses en Tercera. «Tuve ofertas de Segunda B, pero no eran apetecibles. Algunos equipos no me aseguraban el cobro. Venir al Racing para mí es llegar a uno de los grandes equipos de Galicia para hacer algo bonito».

-Con su experiencia, al verse así en verano, ¿qué reflexión hizo?

-El problema es que hay mucha gente que se queda sin equipo porque los clubes ya no son tan serios como antes. Creo que la AFE ya sacó un comunicado porque este año vuelve a haber denuncias por impagos. Ahora preferimos estar cerca de casa y cobrar al día y no ir a otro sitio y que te deban cuatro meses. El fútbol está como el país. La situación económica no es muy buena y eso se refleja en el fútbol. El Racing cumple con todos sus jugadores al día y eso es fundamental para rendir al 100%.

-Quizá con más «Mackays» se empezaría a solucionar el problema, al dejar de ir a clubes que incumplen.

-El futbolista es ambicioso y siempre quiere ir adonde le ofrecen más dinero. A mí algún presidente me dijo que no me iba a poder pagar al día, sino en junio. Preferí no vivir eso y quedarme en casa. No es ser un ejemplo, sino pensar con dos dedos de frente. A lo mejor un joven que quiera una oportunidad puede estar un mes o dos sin cobrar con la ayuda de sus padres. A mí, con una familia, no se me pasaba por la cabeza irme adonde pudiera andar con denuncias.

-¿Eso le contaron, que igual no cobraba hasta junio?

-Un presidente me dijo que no podía asegurarme el cobro todos los meses, pero sí a 30 de junio. Al menos fue sincero. Yo rechacé la propuesta por eso y otras ofertas de fuera tampoco fueron muy altas.

-Afronta un reto considerable: llegar a un club y debutar a los tres días con la presión entrar en el play off.

-Ya veremos. Debo verlo como un partido más. Subo de categoría pero mi rendimiento y planteamiento de trabajo tienen que ser los mismos. En Boiro me salieron las cosas y en el Racing me gustaría hacer igual, sin meterme presión a mí mismo, que es lo peor para un futbolista. Afronto el partido con igual profesionalidad.

-Llega con las ideas claras, consciente de que lo bonito sería el ascenso.

-La temporada del Racing es ejemplar, un equipo recién ascendido que va segundo en una Segunda División B con muy buenos equipos. Desde fuera se ve que lo merece. Pero ir partido a partido es lo mejor.

-Llega a un vestuario con amigos. ¿Con quién prefiere un pique en una tanda de faltas? ¿Ya se unió al coche compartido desde A Coruña?

-Con Iago. Lo considero un amigo desde hace muchos años. Coincidimos en el Dépor B y tengo ganas de compartir vestuario con él. Y ahora iremos en el mismo coche que cuando entrenaba con ellos en verano: Dani, Iago, Pumar, Vela y yo.

-¿Siempre quiso ser portero?

-Sí, desde benjamines fui portero. Pero también jugué alguna vez de delantero. En el Ural de División de Honor cadete éramos pocos jugadores, así que si hacía falta gente, como yo lo hacía bien con los pies, salía de jugador de campo. Metí dos goles, al Rápido y al Orillamar.

-¿Tenía ídolos de niño?

-Me gustaba Jorge Campos, porque era un palomitas y no era muy grande. Pero me fijaba en muchos porteros.

-Ya no se lleva aquello de que para ser portero hay que estar un poco loco.

-Ahora es más responsabilidad que estar loco. El fútbol está cambiando y el portero juega mucho con los pies y apoya a la defensa. Lo veo bien.

-Sigue siendo un puesto expuesto al debate, desde el escaso reconocimiento a Valdés, a la falta de respeto hacia Diego López.

-Solo puede jugar un portero y decide el entrenador. Habrá defensores de Casillas y de Diego López. Ya que hablas de ellos, Diego no merezca las críticas que le hacen ni Casillas ser suplente. En este puesto te expones a ser héroe un día y al siguiente cantas y eres el villano.

-¿Quién le ha dado el mejor consejo?

-Más que consejos, me marcó Molina en el Deportivo. Aprendí mucho con él hasta que pude, en cuanto a la movilidad de pies que tenía, a saber estar... Es el portero de referencia que tuve para aprender. Y luego me dieron consejos como que confiara en mí y fuese fuerte de mente.

-Tiene una hija. ¿Le gustaría que fuese futbolista?

-Mi hermana era portera internacional con España. Aún es muy pequeñita. No tengo problema en que juegue. Pero pocas chicas pueden vivir del fútbol como trabajo. Respetaré que haga lo que quiera.