María Vilas exprime su motor

Acaba segunda en los 5.000 metros en el campeonato de España de larga distancia

María Vilas y Mireia Belmonte posan con las medallas que lograron ayer en el 5.000.
María Vilas y Mireia Belmonte posan con las medallas que lograron ayer en el 5.000.

redacción / La Voz

Era una experiencia nueva para ella. Una distancia en la que no está acostumbrada a competir, pero propicia para su motor diésel, para su facilidad para coger una marcheta y mantenerla casi hasta el infinito, para dar rienda suelta a su metódica cabeza, la que calcula a la perfección las fuerzas que le quedan hasta exhalar el último suspiro. María Vilas (Ribeira, 1996) detuvo ayer el cronómetro en 57.15,80 después de 100 largos a la piscina de 50 metros de Mataró donde se disputaba el Campeonato de España de Larga Distancia. El tiempo le sirvió para finalizar en la segunda posición absoluta -detrás de la todopoderosa Mireia Belmonte-, primera júnior -aventajando en minuto y medio a Jimena Pérez, otra gran promesa de la natación española- y rebajar en tres minutos la mejor marca nacional de 18 años en los 5.000. La fondista gallega no ha aflojado el pistón después de su bronce en Niza en los 1.500 metros y continúa su progresión hacia la cima.

«Me sentí muy cómoda desde las primeras brazadas, encontré rápido el ritmo que quería y solo me costó mantenerlo cuando superé los 3.000 metros y me entró un punto», comenta la nadadora, quien agrega: «Pero diez largos más tarde ya no me molestaba y llegué al final sin problemas». María Vilas sigue recogiendo así los frutos de la primera fase de preparación de esta temporada en la que realizó una concentración en altura con la selección española en Sierra Nevada. «Desde que regresó de este stage está entrenando y compitiendo a un gran nivel», destaca Luisa Domínguez, que, junto a Fernando Zarzosa, se encarga de la puesta a punto de la deportista. «Para el campeonato de Mataró ni siquiera bajamos la intensidad de los entrenamientos, a ella le hacía ilusión estar y nos marcamos como objetivo hacer 58 minutos. Lo cumplió con creces», asegura quien afina a diario a la nadadora en el Centro Galego de Tecnificación Deportiva.

El próximo reto que se ha fijado María Vilas será alcanzar la mínima en el 1.500 (16.24) para el Europeo en el open que se disputará en Palma de Mallorca entre el 10 y el 13 de abril. «En Niza ya hizo 16.36», señala Luisa Domínguez. A estas alturas del año pasado había llegado hasta el 17.20. Casi un minuto menos. Una eternidad para la piscina. «No quiero ni pensar en lo que tengo que hacer», apunta Vilas mientras esboza una sonrisa. «Aunque me siento preparada», concluye.

Pero antes de afrontar este desafío volverá a la altitud, a experimentar la sensación de la falta de oxígeno. Empezará el 10 de marzo la nueva concentración que durará dos semanas. Luisa Domínguez la acompañará en una de ellas. En esta ocasión, al contrario de lo que sucedió en enero, la pontevedresa Beatriz Gómez no estará con ella. «Bea -indica la entrenadora- llevaba año y medio sin subir y nunca le había ido bien del todo, así que preferimos no forzar. Sí subirá después de Palma».

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