Las obras en el campo de Príncipe Felipe complican la planificación de las sesiones de trabajo del Pontevedra, que ha entrenado hasta en cuatro escenarios distintos en el último mes
28 nov 2013 . Actualizado a las 07:00 h.Las obras de remodelación del campo de Príncipe Felipe, para sustituir la hierba natural por césped artificial de última generación, están provocando más problemas de los previstos al Pontevedra. Este campo era el complemento perfecto a Pasarón, donde el primer equipo trabaja entre una y dos veces por semana para no castigar en exceso la hierba. Pero ahora la reforma ha dejado a los granates sin ninguna alternativa de césped natural a su disposición.
Un buen ejemplo de la problemática que se le presenta a los de Manu Fernández en los próximos cuatro meses -período estimado para la finalización de las obras en Príncipe Felipe- fue el triple cambio de escenario de trabajo que planteó el club para el entrenamiento de ayer. En un principio, se anunció que los granates se ejercitarían en el campo de A Ran, en Cuntis, sobre hierba sintética, donde el Pontevedra disputó un amistoso frente a la selección gallega sub-18 la semana pasada, y el escenario convenció al cuerpo técnico. No en vano, ese día tuvo también a su disposición el campo de hierba natural de As Canteiras, junto al de A Ran, donde se ejercitaron los que no gozaron de minutos en el partido.
La solución parecía buena, aún teniendo en cuenta que obligaba a la plantilla a realizar un desplazamiento cercano a los 30 kilómetros desde la capital. Sin embargo, a primera hora de la mañana el club anunció que la sesión se trasladaba a los campos de A Xunqueira. En el último mes, este escenario ya se había utilizado como alternativa a los dos habituales en algunas ocasiones, aunque al ser de césped artificial pero de cierta antigüedad, no es ni mucho menos el preferido por jugadores y cuerpo técnico. Y a esto hay que sumarle la falta de disponibilidad horaria debido al gran número de equipos que utilizan estas instalaciones municipales que quedó patente con el cambio de última hora del entrenamiento, que tuvo lugar finalmente en Pasarón.
Difícil solución
Las dificultades para encontrar un escenario de entrenamiento adecuado chocan, además, con el hecho de que el Pontevedra posea el estadio más moderno de Galicia, recientemente reformado, y que costó casi 16 millones de euros. Además, cabe recordar que el club tenía prevista la construcción de una ciudad deportiva en unos terrenos adquiridos en su día por Nino Mirón en Barro para este fin.
Sin embargo, los problemas económicos que atraviesa el club han provocado que estos terrenos hayan sido embargados recientemente por la Seguridad Social, enterrando definitivamente este proyecto y, con ello, dejando al club en una situación precaria a la hora de encontrar un lugar para entrenar.
Debido a esto, el Pontevedra lleva tiempo buscando soluciones en campos del entorno, aunque desde la entidad reconocen la dificultad de encontrar acomodo en un campo de hierba natural de otro club ya que, como es lógico, muchos de los equipos consultados se escudan en la necesidad de no cargar en exceso el césped para mantenerlo en buenas condiciones. Por ello, si nada lo remedia, encontrar un lugar para entrenar cada día será una odisea para los granates en los próximos meses.