Venció al Xallas con remontada incluida, y el Viveiro empató en Castro tras encajar un gol cuando jugaba en inferioridad
11 nov 2013 . Actualizado a las 07:00 h.La segunda plaza sigue en poder del Ribadeo tras el paso del Xallas de Santa Comba por el Pepe Barrera. El pulso en la cabeza del pelotón lo ganaron los mariñanos. Por fe, por orgullo y también por fútbol. Los anfitriones fueron un rodillo tras el descanso, voltearon el marcador e incluso pudieron firmar un triunfo más holgado. Santi marró un penalti -lanzó alto- poco antes del golazo de David Rodríguez, quien sorprendió a todos con un misil sobre la meta de Diego cuando el centro parecía la opción más lógica por su posición, e Isma hizo el segundo en pleno bombardeo sobre la meta xalleira.
En el ecuador del encuentro eran pocos los aficionados que adivinaban un vendaval semejante. Durante el primer tiempo el Xallas se movió con mucho acierto para achicar espacios e impedir que el Ribadeo hilvanara acciones de peligro más allá de la línea de medios. Al partido le faltó chicha hasta que Richi abrió el marcador con una sensacional volea imposible de detener para Tomás, que fue titular ante la baja de última hora de Viusky por cuestiones personales.
También convenció el Viveiro en Castro a pesar de que no pudo sumar más que un punto que le supo a poco. El equipo viveirense se mostró superior hasta que Óscar Rivas fue expulsado por doble amonestación. Fue entonces cuando el dominio cambio de bando y los locales crearon sus mejores ocasiones. En una de ellas, el recién incorporado Alvarito batía a Trullo con un centro-chut envenenado.
El Viveiro, dueño de la posesión, había tomado ventaja en la primera mitad con un buen gol de Rubén Pardo, el primero en la presente campaña del futbolista de Ortigueira. Asumió la responsabilidad en el lanzamiento de una falta próxima al balcón del área y su ejecución fue inmejorable. Aurelio y Erni pudieron ampliar la diferencia antes del descanso.