27 oct 2013 . Actualizado a las 07:00 h.
Durante la primera parte el Madrid se mostró extremadamente conservador. El Barça dominó con un Messi fuera de posición al que le pesaron las carreras detrás de Marcelo. Pero en la segunda mitad, tras la entrada de Illarramendi en el conjunto de Ancelotti, las fuerzas se equilibraron. E incluso pudo empatar el Madrid, quizás habría sido lo más justo. Porque a los blancos les penalizaron demasiado los errores de Undiano Mallenco. Puede haber dos penaltis claros. Luego también está el larguero de Benzema. El Barça, tal vez, echa en falta algo de creatividad.