El equipo de Setién pulveriza el inicio de temporada del año pasado y sigue creciendo
30 sep 2013 . Actualizado a las 17:39 h.Otra vez, el Lugo sigue de moda. No se le ven límites. Por mantener su conocido estilo de juego afianzado en cinco años de apuesta de Quique Setién. Por superar a rivales de postín y colocarse entre la élite de una Segunda División cada vez más reñida. Lo hace acercándose a sus mejores registros de la división de bronce, cuando era uno de los aspirantes al ascenso que se trajo de Cádiz, y pulverizando el ya brillante, para un recién ascendido, inicio del año pasado. Siempre, un paso más.
LOS Números
El tercer mejor arranque con Setién. El Lugo suma 13 puntos, merced a cuatro victorias y un empate, en las siete jornadas de competición disputadas. Solo el año del ascenso (2011-2012) pudo presumir de números muy superiores, con seis triunfos y una igualada (19 puntos). Claro que una división por debajo. En el anterior, fueron muy similares, con 14 puntos. Y en el estreno del técnico (2009-2010), inferiores, con 12. Con respecto a la pasada campaña, a estas alturas marchaban con 9. Muy lejana queda la primera aparición del Lugo en Segunda, en la 1992-1993, en la que, con la contabilidad actual, tenía 5 puntos.
Portería
La seguridad como bandera. En una categoría tan competida como la Segunda División, dejar a cero a un rival es el mejor punto de partida, como bien resaltaba Setién tras superar anteayer al Las Palmas. Los rojiblancos apenas mostraron fisuras en defensa para que los canarios pudiesen explotarlas. Y Dani Mallo finalizó, por segunda vez (las mismas que su predecesor en el inicio liguero, José Juan), con su portería a cero. En total, cuatro jornadas, como en la segunda temporada de Setién en el Ángel Carro. El equipo lleva seis goles en contra (nunca más de dos en una jornada). Las señas de identidad no han variado: defensa muy adelantada y presión, sobre todo en casa; y a domicilio, todas las líneas más juntas y aún más solidarias en la contención.
Ataque
Rennella y alta eficacia. El ataque del Lugo tiene un nombre: Enzo Rennella. Con sus cinco goles y su capacidad de generar ocasiones, está en el visor de las defensas rivales como el enemigo número uno. Pero la capacidad realizadora se ha extendido, y con ella, la de rentabilizar las oportunidades, con una eficacia máxima (contra el Las Palmas, casi los dos primeros remates acabaron en la red). Fran Sandaza lleva otros dos tantos más. Pita y Seoane se han sumado al carro; Víctor Díaz ha conseguido el primero de los defensas, y Pablo Sánchez completa los 11 del equipo. Otra de las notas destacadas es que, salvo en el estreno contra el Numancia (0-0), el Lugo ha marcado en todos los demás partidos, incluido en el de Copa.