El Ribadeo no levanta el pie

V.V. RIBADEO / LA VOZ

DEPORTES

PEPA LOSADA

Sumó su quinto triunfo consecutivo a costa de un Castro bien plantado y organizado

23 sep 2013 . Actualizado a las 07:00 h.

Ribadeo: Viusky, Álex, Brais, Germán, Isma, Vilela, Santi, Andrés Bouza, Juan Pablo (Cube, min 82), Diego López (Karri, min 88) y Criss (Adri García, min 90)

Castro: Magic, Suso, Saavedra (Pedro, min 46), Jesús Pablo, Vitín (Dani Renda, min 46), Tichui, Rubén (Alvarito, min 46), Xaime, Play, Alberte y Palas

Goles: 1-0, min 16: Criss. 2-0, min 23: Vitín, en propia meta. 2-1, min 49: Jesús Pablo.

Árbitro: Pereira Ferreiro (Lugo). Expulsó a por doble amonestación al local Santi (min 88) y a su entrenador, Manolo Vilachá.

Incidencias: Partido disputado en el estadio municipal Pepe Barrera ante cerca de 200 espectadores.

Cinco partidos, las mismas victorias. El Ribadeo no sale del permanente estado de euforia en el que vive desde el arranque liguero. El Castro ingresó ayer en su lista de víctimas, pero con el consuelo de haber sido el rival que más exigió al lanzado equipo celeste, que sufrió la baja de última hora de Fernando. La fuerte presión que ordenó Manolo Mandiá, el técnico mariñano del adversario, fue un quebradero de cabeza para los anfitriones, que salieron del apuro a base de corazón, casta y algunas pinceladas de calidad.

El derbi lucense no fue bueno. Casi todas las disputas se libraron muy lejos de las áreas y las ocasiones de gol fueron contadas. En la primera anotó Criss. El ariete focense marcó su tercer tanto de la temporada favorecido por un servicio de Diego López desde el carril zurdo. Se anticipó a Magic para abrir la cuenta. El Castro se aturdió con el golpe y encajó el segundo poco después víctima del infortunio. Centró Andrés Bouza y Viti, en su intento por despejar el cuero, lo introdujo en su portería. Con 2-0 llegó el descanso.

La emoción reapareció pronto. La trajo Jesús Pablo con un gran remate en un córner y la pudo esfumar otra vez Diego López antes de que Santi fuera expulsado.