El Arousa-Pontevedra del domingo despertará la pasión en dos jugadores que lucieron ambas elásticas. Rafa Sáez y Milucho fueron claves en los dos conjuntos en los años 80 y 90
20 sep 2013 . Actualizado a las 07:00 h.Sus vidas futbolísticas están inevitablemente ligadas a los dos equipos que este domingo se batirán en duelo sobre el césped de A Lomba: Arousa y Pontevedra. Un derbi que recupera el esplendor de ambos conjuntos y que resucitará la nostalgia de los aficionados con mayor memoria y despertará la pasión de los más jóvenes.
Los dos equipos disfrutaron de mejores épocas, sobre todo los granates, que llegaron a tatuar el Hai que roelo en un capítulo de la historia de la Primera División del fútbol español. El último derbi oficial entre ambos conjuntos se disputó en Segunda División B hace 19 años, y en Tercera, sucedió en la década de los 80. En aquellos años había dos jugadores que fueron importantes para ambos equipos. Se trataba de Rafa Sáez y de Milucho. Ambos enfundaron la camiseta del Pontevedra y del Arousa, y en el caso de Milucho, también dirigió los banquillos, primero el de Pasarón en los 90 y más tarde el de A Lomba 2005-06 y 2006-07.
Por su parte, Rafa Sáez capitaneó al buque lerezano en los años 1999-2000, 2000-01, para regresar años más tarde y dirigir de nuevo el vestuario granate en la campaña 2008-09.
Tanto para Milucho como para Rafa Sáez dialogar sobre el Pontevedra y del Arousa es reflexionar sobre sus carreras. Hubo alegrías, tristezas, ascensos, decepciones, paz y guerra. Y los dos saben cómo se viven los días y las horas previas a un derbi que, aunque no sea el fin de la historia, sí formará parte de ella.
«Son partidos especiales», admite Milucho, hoy en día ojeador en Galicia del Villarreal.
«Es un derbi con mucha motivación, no solo por el tema de la proximidad, sino también por la representatividad de ambos conjuntos», subraya Rafa Sáez, que prevé presenciar el choque en A Lomba. Los dos coinciden en pasarle el peso del partido al equipo «grande», que no es otro que el granate.
«Hay mayor presión en el Pontevedra porque si juegas en el Pontevedra se te exige ganar -apunta Milucho-. En el Arousa se pide que se pelee y que cada jugador aporte todo lo que pueda para ganar». Asimismo, el que fuera jugador del Pontevedra entre los años 1981 y 1989 y del Arousa entre los años 1979 y 1981, añade que «al Pontevedra, al grande, en estos partidos se le exige que gane, no que juegue al fútbol».
Posibles «vaciles»
Sostiene que es la única forma de que en la capital lerezana «se evite el vacile», puesto que los futbolistas se conocen. «Y en nuestro caso, había grupos de futbolistas arlequinados que eran amigos de grupos de jugadores granates y viceversa».
Rafa Sáez, por su parte, afirma que, pese a ser pontevedrés y declararse arousista, «vestir la camiseta del Pontevedra supone más por toda su historia. Tiene más peso, y con el peso me refiero al tema de la obligación. Para el Pontevedra, el ascenso a Segunda B es una cuestión capital».
Los dos ex del Pontevedra y del Arousa augura un campo de A Lomba lleno y con buen ambiente. Es una apuesta segura, puesto que, en partido oficial, hace casi dos décadas que granates y arlequinados no se cruzan sobre el terreno de juego.
«Al pasar tantos años sin jugarse, es un derbi que adquiere mayor importancia», recalca Sáez, que en la temporada 1981-82 ascendió a Segunda B con el Arousa, mientras que el Pontevedra se quedó otro año más en Tercera. Años más tarde, ya en la categoría de bronce del fútbol español, el defensa derrotó a los granates 1-0 en un partido «inigualable. Hubo incluso reventa de entradas». De hecho, esta situación para Rafa Sáez «es un atractivo más».
A días del choque, Milucho pronostica un empate entre ambos clubes, mientras que Rafa Sáez opta por la vía diplomática y afirma que «más que un pronóstico, prefiero un deseo, y ese es que se viva en A Lomba la fiesta del fútbol con deportividad en el campo y en las gradas». Añade que «sentiré nostalgia, ya que el fútbol se echa tanto de menos». Y Milucho augura que «ambos equipos le darán muchas alegrías a sus aficiones este año. Y no descarto que el Arousa sea el equipo sorpresa».