A los remeros de Cabo da Cruz se les escapó ayer la oportunidad de meterse en la final de la emblemática Bandera de La Concha. Pero la jornada no debe medirse únicamente por los resultados. Los deportistas crucenses dieron el callo y brillaron en una prueba en la que competían con los más grandes a nivel nacional. De ahí que su decimotercer puesto -eran un total de 24 embarcaciones- sea meritorio pese a que para pasar a la siguiente fase tuviesen que estar entre los siete primeros. Además, no solo regresaron a casa con buenas vibraciones por haber podido sacar pecho con los clubes de la ACT, sino que lo hicieron también muy felices porque tres remeras de Boiro, que participaban en un combinado gallego, sí lograron meterse en la final de San Sebastián.
El presidente del club crucense y el entrenador, Mario Vidal y Gustavo Vázquez, coincidían ayer en indicar que los remeros boirenses hicieron una buena regata. Manifestaban que el viento fue de más a menos, y que eso ayudó. También señalaban que la gesta que tenían por delante era muy complicada, ya que competían equipos de la liga ACT y que, por tanto, haber quedado de decimoterceros les deja con una buena impresión.
La regata masculina la ganó Portugalete, mientras que el equipo gallego mejor posicionado fue Tirán, que quedó séptimo y se clasificó in extremis. Ayer a media tarde, con la prueba ya despachada, los boirenses pensaban ya en su próxima meta: la fase de ascenso a la ACT.
Los directivos crucenses destacaron el papel del combinado gallego en el que participan las tres deportistas crucenses, que remaron ayer. Quedaron cuartas, y por tanto participarán en la fase final de la regata donostiarra. Las tres campeonas boirenses se llaman Sandra Piñeiro, Alexandra López y Laura Davila. Ellas se la juegan pasado mañana.