La Copa Diputación entra esta tarde en su fase decisiva, con los tres principales equipos de la comarca entre los ocho que aspiran a meterse en cuartos de final. Aunque los técnicos, por norma general, señalan que se trata de partidos de pretemporada, que no sirven para calibrar el verdadero nivel de cada uno, lo cierto es que ninguno de los grandes, a excepción del Deportivo B, que cayó de manera sorpresiva frente al Abellá, quiere dejar pasar la oportunidad de hacer algo grande en esta competición. La posibilidad de medirse con los que serán sus rivales en las ligas de Tercera y Preferente, y los más de 147.000 euros que se reparten en premios, son atractivos más que suficientes para ver buen fútbol en los distintos campos.
Sin duda, si hay algún partido atractivo entre los que se juegan esta tarde es el Cerceda-Compostela (20.00 horas, en O Roxo). Los rojiblancos reciben al único equipo de Segunda B, junto con el Racing, que queda en competición, y su técnico, José Luis Lemos, está convencido de que todos «sobre todo por el tema económico, que ahora es más importante que nunca», quieren pasar a la siguiente ronda.
Lemos lleva ya 15 sesiones de entrenamiento en las que no separa el aspecto físico del técnico y el táctico «porque se trabaja todo en conjunto», pero todavía no se atreve a aventurar si el equipo está por encima o por debajo del año pasado. «Eso lo tendrá que decir la competición. Lo cierto es que tenemos jugadores diferentes, pero el nivel se verá con el tiempo», afirma.
El Laracha, por su parte, tiene ante sí la primera ocasión para medirse a un verdadero equipo de Tercera, categoría a la que acaba de ascender, como es el As Pontes. Los jugadores de Manuel Mosquera, que se deshicieron con cierta solvencia de sus vecinos del Club do Mar afrontan ahora un reto complicado, como es apear de la competición a uno de los equipos que todos los años, por presupuesto, plantilla y tradición, está entre los punteros de la liga.
Empate en Sofán
Más fácil se presenta el reto para el Bergantiños que visita al Abellán (20.30 horas), después de empatar ayer (2-2) en el trofeo de las fiestas de Sofán, con el equipo local que acabó imponiéndose en la tanda de penaltis. Javier Lavandeira, consciente del encuentro que les espera hoy, dio descanso a algunos de sus hombres, incluyó en el equipo a cinco juveniles y repartió los tiempos de juego para evitar sobrecargas de esfuerzo e un momento de la temporada en la que los entrenamientos tienen un alto componente físico.
El técnico ve este campeonato como «de adaptación a la competición», pero considera que se trata de «partidos oficiales y como tal hay que enfocarlos», con lo que no piensa renunciar a nada en lo que queda de torneo.