«Ha llegado el momento de dejarse de egos individuales», reclama
10 may 2013 . Actualizado a las 07:00 h.En plena guerra civil en el vestuario del Madrid, el segundo capitán, Sergio Ramos, alzó la voz y reclamó respeto y unidad en la plantilla para afrontar con garantías la final de Copa. El último título al que aspira José Mourinho como entrenador blanco ya no salvará la temporada, pero al menos puede servir para no agravar una situación insostenible que, en caso de derrota, tendría incluso repercusión en las elecciones de julio, en principio, sin oposición para Florentino Pérez. Después de los ataques de Mourinho a Casillas, Cristiano y Pepe y del segundo partido consecutivo en el que Bernabéu dedica una sonora pitada al técnico y ovaciona al guardameta madrileño y al goleador portugués, Sergio Ramos se mostró ayer contundente con el objetivo de que el clima bélico no afecte al equipo en el terreno de juego.
«Quizás sea el momento de decir basta a todas las polémicas del míster, de Iker, de Pepe... Es cuestión de pensar solo en una final e intentar ganarla. A partir de ahí, ya se verá, pero es el momento de dejarnos de polémicas y egos individuales y centrarnos en la unión del equipo, que es lo fundamental y lo que va a hacer posible la victoria», sentenció el futbolista sevillano, quien nunca ha ocultado su enfrentamiento con Mourinho.
Polémicas
El mensaje de Sergio Ramos va dirigido, sobre todo, al entrenador, pero también a los futbolistas que se revuelven públicamente, caso de Pepe, y a una afición dividida que ya no disimula que está harta de Mourinho y que tampoco oculta que no quiere a Higuaín. Incluso la noche del miércoles parte de los seguidores madridistas aplaudieron a Pellegrini.
El intercambio de golpes ha llegado a tal punto de ebullición que el club ha decidido que hoy no se celebre la habitual conferencia de prensa previa a un partido. No hablará ni Mourinho, ni Karanka, ni ningún jugador antes del choque contra el Espanyol. Para imponer la ley del silencio, el club alega que esta semana se ha producido una «sobreexposición» ante los medios. Que ayer habló Sergio Ramos y que tras el partido en Cornellà, los jugadores pasarán por zona mixta. Se trata de no azuzar el fuego aún más.