Roberto Pico, Javier Estévez y Santiago Nemiña, atletas de ultra trail, participarán el día 5 en los 101 kilómetros en 24 horas en Ponferrada
01 may 2013 . Actualizado a las 07:00 h.Cierto tipo de personas se toman el deporte como un manual de vida. Y lo que consiguen es situar en su justa medida los valores que rigen su existencia. De paso, amplían sus límites físicos hasta extremos insospechados para el común de los mortales.
Triple ejemplo de ello es el formado por Roberto Pico, Javier Estévez y Santiago Nemiña, tres coruñeses que han trasladado su amistad a lo que ahora es su pasión, el ultra trail.
El domingo, Pico, Estévez y Nemiña afrontan su primer gran reto (los 101 kilómetros en 24 horas de Ponferrada), en realidad escala hacia su sueño para el 2014: el Ultra Trail del Mont Blanc.
En Ponferrada esperan conseguir tres puntos. Pero para certificar su clasificación para la prueba de alta montaña, disciplina en la que gozan de amplia experiencia, incluso internacional, deberán también cuajar una buena actuación en el Ultra Trail de O Caurel (de 80 kilómetros) y en otra prueba que se celebrará en Portugal (de 30 kilómetros).
En el caso de Roberto Pico, además lo combina la participación en pruebas de triatlón. Él repite experiencia en los 101 kilómetros de Ponferrada, ya que era uno de los que tomaron la salida en el año 2009.
Su banco de pruebas es el monte Xalo, en donde realizan entrenamientos en montaña y tiradas muy largas de resistencia, preparación que combinan con las pruebas en el circuito gallego Galicia Máxica.
El Ultra Trail del Mont Blanc es una de las pruebas más importantes de Europa. Los corredores deberán afrontar 166 kilómetros con tramos en altitud (sobre los 2.500 metros y, en total, 9.400 metros de desnivel acumulado).
Será el 30 de agosto del 2014 a las cuatro y media de la tarde, momento en el que más de 2.300 atletas compartirán el mismo sueño: dar la vuelta al Mont Blanc en menos de dos días.
«Pase lo que pase, nos encontraremos todos los domingos por la tarde para felicitar a los vencedores, para aplaudir mucho más a los últimos recién llegados y para compartir, corredores y voluntarios reunidos, nuestras alegrías, nuestros sufrimientos y nuestras emociones», resume Roberto Pico.