Recibe al Soneira dos meses después de su último partido en el Pepe Barrera, y el Viveiro persigue su tercer triunfo seguido en Cantarrana con la duda de Trullo o Pita en la portería
03 feb 2013 . Actualizado a las 07:00 h.Fin al exilio el Ribadeo. Después de casi dos meses sin jugar en el Pepe Barrera como consecuencia del calendario, el descanso navideño y el aplazamiento del partido ante el Sporting Sada, el conjunto de Manolo Vilachá vuelve a casa para enfrentarse con el Soneira en la jornada 23 de Preferente. Ya son pocos los aficionados que recuerdan que en su último partido en casa, el 6 de diciembre del 2012, el conjunto ribadense se impuso por 2-1 al entonces líder Grixoa.
Hoy, el enemigo que amenaza el fortín mariñano no parece tan fiero. Los de Vimianzo viven sin apuros en la zona tibia de la clasificación y han sumado solo 1 punto en las tres últimas jornadas, de ahí que el papel de favorito sea para un Ribadeo que ha sufrido una única derrota en sus ocho enfrentamientos en casa. Las bajas son de nuevo la preocupación máxima en el bando ribadense. A la ausencia de Dumi hay que sumar las de los sancionados Fernando y y Rafa Casanova y las de los lesionados Germán y Dani Daniel. Juan Pablo, por el contrario, reaparece en la lista.
La vuelta a casa también se festeja en un Viveiro que acumula más de tres meses sin perder en Cantarrana y que hoy recibe a un Xallas desinflado. El conjunto de Santa Comba ha perdido el rastro de los primeros y su condición de favorito al ascenso ya se pone en duda.
El conjunto celeste presentará una alineación con novedades, sobre todo atrás por las ausencias de Álvaro y Carlos por sanción. Regresan Rego y Miguel, que serán titulares, y Chano madura la idea de devolver la titularidad a Trullo en detrimento de Javi Pita.