Helenio Herrera hubo solo uno

Vicente Leirachá
Vicente Leirachá PUNTO DE MIRA

DEPORTES

Ayer hablaba con el paisano al que últimamente noto muy cambiado, como abatido, a pesar de que lo animo recordándole tiempos pasados y mejores. Por ejemplo, en la temporada 1952-53, el Deportivo empezó la Liga en Primera con Francisco Casal de entrenador, sustituido en la primera vuelta por el doctor Toba, a quien relevó Fernando Fariña y después Waldo Botana. Cuando ya se daba al Deportivo como descendido dimitió Rafael Salgado Torres que presidía una comisión gestora, haciéndose cargo de la presidencia el doctor Martínez Rumbo, quien contrató a Helenio Herrera. El famoso entrenador se anotaría en A Coruña una de sus mayores éxitos al conseguir la permanencia del Dépor en Primera cuando casi nadie lo consideraba posible. Cuando renunció Fernando Fariña dijo que aquello no lo arreglaba nadie.

¿El secreto de H. H. estuvo en la suerte? No, pues la suerte es una disculpa de los malos toreros y, también, de los futbolistas. Hasta cinco veces aparece la palabra suerte en el reportaje que ayer firmaba Alexandre Centeno, en La Voz de Galicia, recogiendo opiniones de cuatro futbolistas del Deportivo.

«Yo no traigo una maleta con suerte, sino ideas muy claras de lo que tengo que hacer en Riazor para recuperar el estado anímico de los jugadores. Ya verán como acertaron llamándome», repitió en un tono que convenció a los jugadores. Acuña (el mejor portero de España); Zubieta (cerebro y alma del San Lorenzo de Almagro); Arsenio (la última revelación como delantero centro). Entre paréntesis, las frase de Helenio Herrera, estimulando a los decaídos jugadores que terminarían la liguilla ganando por 3-1 en Balaídos. El Celta también conservó la categoría porque el España Industrial no pudo jugar en Primera por ser filial azulgrana.