El técnico Suso Moure, que tiene al equipo en lo más alto de la clasificación, cuenta con la colaboración de su hijo Manuel, que es el preparador físico
21 nov 2012 . Actualizado a las 17:56 h.Jugó en Primera División, en aquel Compos que enamoró a Galicia entera. Ahora entrena en la Preferente Autonómica. Y lo hace con humildad y con mucho criterio. También con éxito. Suso Moure tiene al Grixoa santiagués en la primera posición del grupo norte, muy por encima de los grandes favoritos al título y al ascenso.
Pero Moure posee un arma secreta, algo que le permite instalarse en lo más alto de la tabla clasificatoria sin llamar mucho la atención. En silencio, con mucho trabajo y por sorpresa. Cuenta con un colaborador especial, con una persona en la que depositó desde hace tiempo su confianza. Moure, aquel santiagués que llegó a la élite, cuenta con un preparador físico que tiene a sus jugadores en plena forma. Su hijo Manuel es el encargado desde hace dos años de poner a tope a los futbolistas del Grixoa.
Manuel, que está a punto de cumplir los veintidós años, trabaja desde la pasada campaña con Suso, aunque cuando estaba cursando INEF en Bastiagueiro ya le echaba una mano a su padre, uno o dos días a la semana, en el Cerceda.
El técnico recuerda que él nada tuvo que ver directamente en la elección de su hijo, si bien de forma indirecta sí fue marcando su camino: «Siempre le gustó el fútbol y supongo que en su decisión influyó la trayectoria de su padre. De todos modos, me gustaría que solo se dedicase a esto como segunda opción, pues con su carrera puede hacer otras cosas diferentes», comenta Suso.
Manuel Moure Vázquez recuerda que eligió INEF «más que nada» por su padre, vinculado siempre al deporte y al fútbol. Comenta que tenerle como jefe es «una ventaja» y explica que tiene «la suerte de poder disfrutar de esta oportunidad».
Manuel comenta que Suso le «deja mucha libertad para dirigir y para preparar las sesiones» y ve «muy normal» que confíe en él. Insiste en que son «muchísimos los consejos» que recibe del técnico, un hombre con una gran trayectoria y experiencia en este deporte.
Difícil triunfar en el fútbol
A Suso Moure le «chocó un poco» le decisión de su hijo de cursar INEF y de «involucrarse tanto» con el tema del fútbol. Y más cuando sabe por su larga experiencia que es «muy complicado hacerse con un sitio y llegar arriba, pues hay muchas trabas e inconvenientes». Recuerda que «solo se gana dinero en la élite, pero no en estas categorías». Insiste en que «para llegar arriba hay que sufrir mucho y son los resultados los que van a marcar en todo momento el valor de su trabajo».
La primera experiencia de Manuel fue en el Cerceda: «Al principio estaba un poco nervioso, pero había un gran grupo allí y fue fácil», cuenta el preparador físico del Grixoa. Entiende que lo más difícil de todo fue «ponerse con veinte años delante de un grupo tan numeroso y convencer a los futbolistas de que prestasen atención al verme tan joven».