El Lugo, de artillero a víctima en las jugadas de estrategia
19 nov 2012 . Actualizado a las 12:39 h.Las prestaciones del Lugo en una suerte concreta del fútbol, como es la que se crea a partir de las acciones de balón parado, han dado un drástico cambio. El equipo ha pasado de artillero, de conseguir sus mejores prestaciones en ese tipo de jugadas a, en los dos últimos partidos, encajar tres goles.
A favor
Una herramienta clave para sumar. En el arranque de la temporada, el Lugo le sacó un rendimiento inmejorable a las acciones de balón parado. Faltas, córneres, penaltis, han sido aliados rojiblancos para obtener puntos. Es más, siete de los 13 goles del equipo llegaron de esa manera. Una pena máxima de Manu dio los tres primeros puntos, ante el Hércules. Una falta directa de Pablo Álvarez, el primero a domicilio, en Las Palmas. Además, Tonetto, se ha convertido en el principal ejecutor, pues le dio un gol a Quiroga que valió por un empate ante el Córdoba, y otro a Óscar Díaz (quien transformó un golpe franco desde la frontal que dio el empate en El Molinón), que sirvió para tumbar al líder, el Elche. Y siguiendo con las cuentas, de los 16 puntos que suman los rojiblancos, estas acciones han sido claves para lograr 15.
En contra
Pérdida de eficacia. En las dos últimas jornadas, el Lugo se ha encontrado con un problema que había minimizado durante toda la temporada: la defensa de las jugadas de estrategia. Hasta ese momento, el mal principal con el que se encontraba la zaga eran las pérdidas de balón, y los consiguientes contraataques (el paradigma hay que encontrarlo en el partido en casa contra el Huesca, que derrotó a los rojiblancos por 2-4). Es más, salvo el penalti que supuso el 2-0 (de los tres que lograría) del Numancia, no había que ninguno más que contar. Sin embargo, las dos últimas jornadas han hecho saltar las alarmas, como así lo reconocía Quique Setién tras el encuentro en Alcorcón, al pedir más atención para resolver este tipo de acciones. Los madrileños levantaron un 0-1 con un tanto de cabeza a la salida de un córner y una falta colgada que nadie tocó (gemela de la de Pablo Álvarez en Las Palmas). De cabeza, también de un saque de esquina, marcó el Girona el tanto de la victoria el pasado sábado. Los equipos han encontrado un agujero que el Lugo quiere restañar.