Del Guadiana al Amazonas

M.G. REIGOSA SANTIAGO / LA VOZ

DEPORTES

Eduardo Candel Reviejo

El obradoirista Salah Mejri no fue un jugador discontinuo, fue un caudal de baloncesto

08 oct 2012 . Actualizado a las 13:23 h.

Salah Mejri se exhibió en Fuenlabrada, especialmente en el tercer cuarto, en el que anotó once puntos en siete minutos portentosos. Tan lanzado e inspirado se vio el gigante tunecino que se atrevió con un lanzamiento de cinco metros desde el poste alto, y a continuación dobló la apuesta, yéndose detrás de la línea de 6,75 metros.

Verlo tan lejos del aro quizás no sea tranquilizador. Ocurre que su vuelta a la cancha tras el tiempo intermedio fue tan expansiva que quedaría feo buscarle un pero.

Lo propio de Salah Mejri es que se comporte como el Guadiana, con apariciones y desapariciones, con tramos brillantes y otros que probablemente tiendan más a la desesperación.

Dominador en los dos lados

El de ayer, sin embargo, fue como el Amazonas, todo un caudal de baloncesto. Atrás intimida mucho. Delante, si puede hundir el balón no lo duda, aunque alguna vez ya se le haya salido de dentro.

Frente al Fuenlabrada dejó su sello con canastas por encima del aro, de media y larga distancia, entrando por el callejón del centro o pivotando para lanzar contra tablero. Y hay otro dato, quizás no tan vistoso pero no menos importante: más que nunca, el internacional tunecino midió las faltas personales. Acabó con cuatro y provocó un par de ellas en ataque.

En Fuenlabrada su único lunar estuvo en los lanzamientos libres. Desde la línea de personal solo convirtió uno de sus cinco intentos. Por contra, capturó cinco rebotes en ataque y tres debajo del aro propio.

Moncho Fernández no se ha cansado de repetir que con Salah Mejri lo que hace falta es paciencia para poder ir sacando brillo a todo el potencial que lleva dentro. Y tampoco ha dejado de significar la buena predisposición del jugador para progresar. No será fácil que repita expedientes como el de ayer en Fuenlabrada, pero los rivales que cojan ese partido para el scouting sabrán que inspirado es imparable.