Las clases y campamentos organizados por las escuelas de surf de la Costa da Morte han cosechado un éxito absoluto de participación este verano. La ocupación media alcanzó el 90 % en los meses de julio y agosto, superando en más de un 30 % los datos del 2011, según indicaron los responsables de las entidades consultadas.
El presidente de la Federación Galega de Surf, Jose Rodríguez Hierro, explicó que este deporte es el que más turismo atrae a Galicia y que en la comarca la afición se está incrementando gracias a las buenas condiciones de las playas y la calidad de los entrenamientos. Además, indica que desde la federación «estase intentando fomentar o surf para que os chavales aproveiten o que temos na zona e concienciar á xente de que é unha actividade totalmente segura porque calquer mozo que se apunte ás clases está familiarizado coa situación do mar». Gracias a ello, los niños que se inscriben en este tipo de actividades son cada vez de menor edad: entre 5 y 8 años.
Razo como referencia
La playa donde más surf se practica en la comarca es de Razo, en Carballo. Allí se encuentra RazSurfCamp, la escuela pionera en España en desarrollar campamentos estivales de este deporte. Alejandro Vázquez, que es uno de los promotores, indicó que «se ha incrementado la participación con respecto a otros años», lo que le ha permitido atender a más de 600 niños. «Creo que este deporte es la gran empresa de la Costa da Morte porque aporta muchos beneficios económicos», apuntó Vázquez que considera Razo como una referencia en toda Galicia.
Surf&rock es otra de las agrupaciones deportivas instaladas en Carballo y patrocina las actividades del Bergantiños Surf Club, por el que pasaron alrededor de 60 niños de corta edad. Se trata de un proyecto deportivo de captación de talento con el objetivo de que se incorporen al club y puedan competir.
El director deportivo de la escuela Artsurfcamp, Manuel Alonso, estima que fueron más de 1.000 jóvenes los que recibieron clases y estuvieron en el albergue juvenil. Luís Rodríguez, el campeón gallego del circuito galego Open de surf en 2011, es uno de los monitores de la escuela. «Un privilegio para los jóvenes que vienen a aprender a nuestra escuela», destacó Alonso.
El club Silfo de Malpica y el de Caión na Onda también registraron buenos datos de participación. Entre ambas escuelas se juntaron más de 150 niños. Sin embargo, hubo otros proyectos como el Carballo Surf Club que se dirigía a jóvenes de la zona para lograr que hubiese relevo generacional, pero que no consiguió las matrículas necesarias para seguir adelante.
Aunque los responsables de las escuelas que funcionaron durante el verano coinciden en hacer un balance positivo de la temporada estival, también señalan que el auge del surf obliga a desarrollar otro tipo de medidas que no vayan en detrimento de la calidad del propio deporte. Entre los principales objetivos está la lucha contra los colectivos que no respetan la ley. En este sentido, José Rodríguez Hierro explicó: «Temos que unirnos e loitar conxuntamente cos Concellos contra quen invade as zonas de baño e crean mala imaxe. Faremos o posible para erradicar calquera tipo de conflicto que perxudique ao surf».