Un obstáculo más que superar


Como una buena prueba olímpica, a la España dorada se le plantea una situación límite: Navarro. El referente exterior, trastabillado durante una larga temporada y muchos años sin parón, vuelve a sentir molestias en su pie y por ahí nuestros rivales pueden encontrar un arma para atacarnos.

Nadie puede obviar que Navarro es un jugador único. En su estilo, en su sello y que ha logrado algo difícil en el deporte. Un tipo de lanzamiento se llama por su nombre. Cada vez que un jugador reproduce ese gesto del alero galaico nadie duda en poner ese apelativo al tiro Navarro. Pasará a la historia también por eso.

Entre pitos y flautas, las molestias del escolta del Barça, nos dejan huérfanos de un líder exterior. Tal vez por ello, se note tan bien a Calderón. Y al que todavía no le encuentro el lugar es a Llull y, dadas estas circuntancias, vendría de perlas que se pareciera al del Madrid, exceptuando esa ya clásica ambición de jugarse todas y cada una de las últimas posesiones por cuarto (un lunar constante).

El rival de hoy es de larga duración. Constantes, con clase, jugadores de primer nivel (NBA, Euroliga, ACB) hacen de Australia un rival incómodo. Debo decirlo, soy muy pro aussie, ese sueño de país entre canguros y koalas, que tiene un método excepcional en el básket de formación con una academia permanente para sus futuras estrellas. Vamos, una fábrica de crear buenos jugadores. Ojalá lleguen a semis?pero que hoy pasen por el rodillo nacional.

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Un obstáculo más que superar