«No traicionamos a nadie»

Ignacio Meitín Buján
I. MEITÍN BUJÁN VIVEIRO / LA VOZ

DEPORTES

XAIME RAMALLAL

Claudia y Rosana aseguran que el Valladolid mostró más interés que el Burela FSF por tenerlas en sus filas

24 jul 2012 . Actualizado a las 07:00 h.

Rosana Carballés (Caracas, Venezuela, 1986) y Claudia Rodríguez (Foz, 1984). Estos dos nombres aparecen en todos los capítulos de la historia del fútbol sala femenino en A Mariña. Fueron pioneras en la comarca del impulso de una modalidad hoy de élite y partícipes de los mayores éxitos que ha podido disfrutar el público mariñano, así como de la transformación de aquel Carnicería Kx que a principios del 2000 competía en la Liga Provincial y al que dio continuidad un Burela-Pescados Rubén hoy de Primera y respetado entre los más grandes. Las dos emigran. Y a un destino común. Tras un montón de años preocupadas por los intereses del fútbol sala femenino mariñano, Ro y Claudia continuarán en el Valladolid una meteórica carrera a la que aún le quedan episodios por contar.

-¿Cuántos años llevan ya dándole patadas al balón?

-Rosana Carballés [R.C.]:Uff, unos cuantos. Yo empecé a los 11 años en el Cefire, que entonces tenía un equipo femenino y estaba Tito [Eduardo Lago] de entrenador. Ese mismo año se deshizo y me fui al Xove. Luego jugué en el Carnicería Kx y también dos años en Santiago, en el Funeraria Apóstol.

-Claudia Rodríguez [C.R.]: Yo comencé en Foz, con 13 años, jugando una liga a nivel comarcal. También pasé por el Xove, donde coincidí con Rosana, volví a casa y hasta hoy.

-Intuyo que el mejor momento que les ha tocado vivir fue el ascenso a Primera con el Burela, ¿o ha habido otro más emocionante?

-R.C.: La clasificación para la Copa de España en nuestro estreno en Primera también fue un recuerdo inolvidable. En el último partido, en un Vista Alegre lleno...

-C.R.: ... Y precisamente ante el Valladolid. A ellas les valía el empate. Acabamos defendiendo un cinco para y tres y ganamos 2-1. Fue un momento increíble.

-¿Y el peor trago lo están pasando ahora?

-C.R.: Para nada, estoy muy contenta con la decisión tomada, creo que fue acertadísima. Mi peor trago fue la última Copa de España; fui lesionada, jugué lesionada y me lesioné todavía más.

-R.C.: Tampoco me arrepiento. Me voy con la cabeza muy alta porque no traicionamos a nadie.

-¿Tan poco convincente fue la oferta de renovación que les expuso el Burela?

-R.C.: Más que las condiciones que te ofrecen, yo valoro por encima de todo el interés que muestra el club, y en el caso del Burela no fue el esperado. Cualquiera de los otros tres equipos que hablaron conmigo, Valladolid, Alcorcón y Navalcarnero, pusieron más empeño.

-C.R.: A mí fueron varios los motivos que me llevaron a dar el paso, pero sobre todo ese desinterés del que habla Rosana. Yo le presenté al club una contraoferta y estuve esperando 20 días por una respuesta.

-¿Y por qué eligieron el Valladolid?

-R.C.: Como estudiaré en Madrid, las primeras ofertas que valoré fueron las del Alcorcón y el Navalcarnero, por cercanía, pero voy a lo de antes. El interés que puso el Valladolid fue enorme desde el primer momento, agotó todas las posibilidades para satisfacer mis pretensiones.

-C.R.: La oferta inicial ya era buena, y la final incluso mejor. Se desvivieron por ficharnos y en mi caso hasta el entrenador se movió para facilitarme las cosas en el tema laboral.

-Pregunta ineludible. ¿Celebrarían un gol en el Vista Alegre?

-C.R.: Normalmente ya no los celebro, me da vergüenza.

-R.C.: Yo tampoco lo haría, por respeto al club. Aunque me voy dolida con alguna gente, el Burela siempre será mi equipo y mi corazón, naranja.

-Deportivamente hablando, ¿se van con alguna espina clavada?

-R.C.: La de no haber logrado un título. El Burela se lo merece por todo lo que trabaja.

-C.R.: Lo que nos pasó este año fue una lástima. Si hubiéramos ganado en Logroño a lo mejor ahora seríamos campeonas de Liga.

-¿Qué compañera de las que han tenido en todo este tiempo destacarían por su calidad?

-R.C.: A Vanessa, sin duda. No vi ninguna como ella.

-C.R.: Quizás no tuvo suerte y por eso rindió por debajo del nivel esperado, pero en cuanto a calidad individual fue la mejor.

-¿Y a cuál se llevarían al Valladolid?

-R.C.: A Haydée, una jugadora muy completa que no está lo suficientemente valorada.

-C.R.: Coincido con Rosana. Haydée es la regularidad, casi nunca falla y hace un trabajo que no luce pero muy necesario para el equipo.

-Amarelo y Pardeiro. Sus carreras han estado marcadas por estos dos técnicos.

-C.R.: Si he llegado hasta aquí fue gracias a Amarelo, y el Burela es de Primera también gracias a su trabajo y al otra gente que ahora no está en el club como Manolo Cabo, Manolo Carballés e incluso mi padre. Ellos fueron los que más se preocuparon porque el club creciera.

-R.C.: Ahora nadie se acuerda de las horas de trabajo y sacrificio de alguna gente que hay detrás de este proyecto.

-C.R.: Pardeiro nos pulió. Con él crecimos muchísimo como jugadoras.

-R.C.: Aprendimos mucho con él. Pardeiro es un buen entrenador que sabe sacar lo mejor de cada jugadora que tiene en su plantilla.