Al Celta no le vale el empate

Patxi Salinas

DEPORTES

El domingo estaré en Balaídos como un clavo. Porque estos partidos, aunque yo ya haya colgado las botas, siempre tendrán algo muy especial para mí. Los viví en el País Vasco y los reviví luego con el Celta, llegando a disputar una docena en los seis años que estuve en Vigo. La diferencia entre unos y otros es que en mi tierra eran tremendamente competitivos en el campo y de una sana rivalidad y camaradería en las gradas. Sin embargo, en los derbis gallegos también hay competitividad en el terreno de juego, pero no se pueden vivir conjuntamente en las gradas. Ojalá que algún día la gente de uno y otro equipo se pueda mover por las gradas de Balaídos y Riazor sin el menor problema.

En esta ocasión creo que llega en un gran momento para los dos equipos, siendo los primeros de la clasificación, a falta de pocas jornadas en la Segunda División.

Aunque el Deportivo le saque algunos puntos a mi exequipo, considero que no tiene la mayor importancia para el choque. Esa circunstancia no va a desequilibrar la balanza. Es más, el Celta tiene la ventaja por el factor campo y por la afición. De todos modos, el equipo coruñés está marcando las diferencias en la categoría con su solvencia a la hora de ganar los encuentros.

En cuanto al resultado, el empate favorece al Deportivo, mientras que para el Celta sería un mal resultado, porque tiene al Valladolid muy pegado, siendo su máximo adversario para luchar por la segunda plaza, de cara al ascenso directo.

Del Deportivo destacaría a su portero Aranzubía, junto con sus compañeros Guardado, Valerón y Riki. Son cuatro de sus jugadores más importantes. Por su parte, el Celta está apostando por la cantera y ya recoge sus frutos.

No me imagino un marcador muy abultado al final del partido. Quizá me inclinaría por un 2-1 a favor del Celta. Pero necesitará mucha paciencia y tranquilidad en su juego para superar al rival. Hay 90 minutos y es muy importante mantener la cabeza fría, porque el gol llegará.