Sacar conclusiones de una goleada a finales de febrero contra un equipo de cuarta fila internacional como Venezuela con vistas a una competición que se celebrará en junio me parece, cuando menos, precipitado y prematuro. Tengamos un poco de cordura. No porque España haya goleado y sus rivales o otras selecciones grandes hayan pinchado ya significa que ganará la Eurocopa de calle. Ahora Soldado es un ídolo, pero hay que ver cómo llega a las fechas cercanas al Campeonato de Europa. Los resultados condicionan los análisis y ahora lo que toca es euforia. Sin embargo, en el fútbol actual no hay cordura y las conclusiones que se puedan sacar del partido ante Venezuela no son sólidas. Si la goleada la hubiese firmado uno de los teóricos rivales directos de España por el título, la tomaría de la misma manera. Veremos cómo llegan los jugadores al tramo final de la temporada.
Soldado no se lo cree
El novato campeón de Europa sub-21 de solo 19 años ha entrado con muy buen pie en la absoluta, aunque no tanto como Soldado en su reencuentro con el equipo nacional. En su tercer partido oficial, tres goles, aparte de un penalti fallado provocado por él mismo, y una demostración de pegada y movilidad. Desde el año pasado reclamaba un sitio en lugar de Torres y el atacante del Valencia se reivindicó a lo grande. «Todavía no me creo lo que pasó ayer (por el miércoles)», aseguró en su cuenta de ?Twitter? el exjugador madridista.