Dinamarca parece haberse convertido en la bestia negra de España, a la que ayer dejó fuera de la final del Europeo y hace un año alejó de la del mundial. Los españoles se jugarán mañana el bronce contra Croacia, que cayó con Serbia (26-22) en la otra semifinal. Valero Rivera pregonó que la selección llegaba mejor que una Dinamarca que había hecho un campeonato más discreto. Como discreto fue el partido de los daneses, aunque enfrente se encontró una España que solo fue un reflejo de sí misma los primeros 15 minutos. A partir de ahí, errores de bulto, pérdidas y precipitación en los lanzamientos dejaron en bandeja la victoria a Dinamarca, a la que incluso le costó aceptar el regalo.
La docena de balones enviados directamente fuera fueron una rémora para el equipo español e hicieron titubear a Valero Rivera con cambios de posiciones y de hombres que esta vez desorientaron más que ayudaron. El 25-24 final refleja la impotencia de un equipo que tuvo la pájara en el peor día posible y, lo que es peor, fue incapaz de solventarla.
Y es que el partido se inició con el mejor guion para España, con un ataque fluido y una defensa 5-1 que se convirtió durante los primeros quince minutos en una cruz para los daneses. Además, en ataque, Raúl, Sarmiento y Gurbindo movían el balón con la velocidad suficiente como para batir a Landin, aunque, eso sí, apenas llegaba a los extremos.
El partido transcurría plácidamente para los intereses españoles hasta que Alberto Entrerríos sustituyó a su hermano. El mayor de los asturianos no dio una a derechas en ataque. Sin duda, Valero Rivera lo puso en cancha para rematar a los daneses (3-6), pero lo único que consiguió fue apretar el marcador. Dinamarca resurgió (9-10, min 15) y España se bloqueó. A los daneses les llegó con aprovechar el agujero español -15 minutos sin anotar- para tomar la delantera (12-10, al descanso).
El equipo español volvió al encuentro como lo había dejado y Dinamarca se había afianzado (16-12). Ahí, Valero Rivera apeló a la solución Iker Romero. El cambio a la defensa 6-0, un par de arreones de Maqueda, y, sobre todo, la soberbia actuación de Sierra (17 paradas) colocaron a España en disposición de recuperar el terreno perdido. España no llegó a la hora de la verdad con convicción y desaprovechó la posibilidad de ponerse por delante y de forzar la prórroga.
Marcador cada cinco minutos: 1-2, 3-4, 4-7, 9-10, 9-10, 12-10; 14-12, 17-13, 18-16, 19-19, 23-21 y 25-24.
Árbitros: Krstic y Ljubic (Eslovenia). Excluyeron a Nielsen (min 6 y 32), Schmidt (min 41), Maqueda (min 24 y 50), y Víctor Tomás (min 29).
Incidencias: Primera semifinal del Campeonato de Europa de Serbia 2012. Lleno en el pabellón Belgrado Arena.
Landin (9 paradas), L. Christianse (1), Spellerberg, Lindberg (2), René Toft (4), Sondergaard, Hansen (4) -siete inicial-; Mogensen (3), Lauge Schmidt (6), Eggert (3, 1 de penalti), Svan, Henrik Toft (2) y Nielsen.
Sierra (17 paradas), Juanín (1), Gurbindo (1), Raúl Entrerrios (3), Sarmiento (2), Roberto (1), Morros (1) -siete inicial-; Alberto Enterríos, Maqueda (4), Víctor Tomás (2), Aguinagalde (5), Ugalde (2), Romero (2 de penalti), Canellas y Gedeón.