España cerró su clasificación confirmando la línea que la llevó a ganar la Eurocopa y el Mundial
13 oct 2011 . Actualizado a las 11:59 h.El triunfo definitivo de la revolución de los pequeños. Luis Aragonés dio con la tecla de un modelo que Vicente del Bosque alimentó y perfeccionó. Después de 42 toques -en los que el balón pasó al menos una vez por cada uno de los once jugadores del equipo español, incluido el portero- y 94 segundos de posesión, Silva abrió el triunfo de España frente a Escocia. El tercer tanto fue otro monumento a la movilidad, paciencia y precisión. ¿Ejemplo u objetivo de un estilo ya irrenunciable?
estilo irrenunciable
La decidida apuesta por el talento
En otro tiempo, frente a los rudos escoceses, España hubiera opuesto un once con más físico que talento. No hubiera habido cabida para tantos bajitos y se entendería como un sacrilegio jugar sin un delantero centro a la antigua usanza. Nunca como en el partido que cerró la fase de clasificación para la Eurocopa de Ucrania y Polonia del 2012 la apuesta española había sido tan decidida por el juego combinativo, esa que se alumbró un 13 de octubre del 2007, cuando España encarriló en Dinamarca su clasificación para la Eurocopa que conquistaría al año siguiente. Aquel día, Luis Aragonés apostó por un centro del campo con Xavi, Cesc e Iniesta. El adiós definitivo a las vacas sagradas, la búsqueda del triunfo por unos caminos diferentes al músculo. La revolución de los bajitos, el modelo que Pep Guardiola impuso en el verano del 2008 en un Barça que ha conquistado las tres últimas Ligas. El martes, Del Bosque comenzó a cerrar el círculo al arrancar el partido con 7 jugadores del Barcelona, con Villa partiendo de una banda, Pedro de la otra y Silva haciendo de Messi. El estilo ya es irrenunciable. España juega a lo suyo, independientemente del rival que se encuentre. Son los demás los que deben desactivar el juego español, aunque, como sucedió hace 48 horas, el seleccionador hiciese hasta seis cambios con respecto al equipo que ganó en Praga.
silva tiene sitio
Goleador y pasador
Del Bosque no había renunciado nunca a un delantero como referencia. Es más, buena parte de las críticas que suscita la convocatoria de Fernando Torres tienen más que ver con el emergente papel de jugadores como Fernando Llorente, Negredo o Soldado que con el discreto estado de forma del delantero del Chelsea. Pese a esa amplia nómina de rematadores, el seleccionador español apostó por Silva como falso delantero. Una vuelta de tuerca al modelo de juego combinativo, una decidida apuesta por el engaño como germen del buen fútbol.
Silva, probablemente el jugador de la temporada en la Premier League, marcó los dos primeros goles y dio el tercero, se asoció perfectamente con Xavi y Cazorla y se ofreció por todo el frente del ataque hasta provocar el caos en la zaga escocesa. Una lección -Del Bosque no pasó factura al jugador del Manchester City por su autorreivindicación pública en la prensa- y un dilema para el futuro: ¿cómo hacer sitio a tanto talento en un equipo que lleva camino de convertirse en una leyenda?
el centro del campo
¿Hay sitio para tanto generador de fútbol?
Frente a Escocia, el mediocampo español estuvo formado por Busquets, Xavi y Cazorla, con las apariciones de Silva, Pedro o Villa, jugadores de clara vocación ofensiva, pero con calidad para generar juego y sacrificio para ayudar en el repliegue. Es decir, faltaron muchos de los habituales, como Xabi Alonso, Cesc Fábregas, Javi Martínez, Iniesta o Thiago, que entró en la segunda parte. Un total de nueve centrocampistas con gusto por el balón, algunos más versátiles -Busquets o Javi Martínez, en el aspecto defensivo; y Silva, Iniesta o Cazorla, en el ofensivo-. Una nómina completa para la Eurocopa, un quebradero de cabeza para un Del Bosque que tendrá que hacer valer su reconocida mano izquierda y sus dotes para aplacar los incendios. El fútbol de España se cuece en un centro del campo cuya nómina para los próximos años parece completa con los nueve jugadores citados.
porteros y defensas
¿Quién necesita defenderse?
Casillas, Víctor Valdés y Reina. En la recámara hay otros, pero difícilmente Del Bosque introducirá variaciones que puedan afectar a la cohesión del grupo. Es tal el peso del centro del campo español que apenas importa que el seleccionador todavía no haya encontrado un sustituto específico para Capdevila o que no exista el debate sobre la posición de Sergio Ramos (lateral derecho o defensa central). Es más, la polivalencia de Ramos o de Arbeloa juega a favor de reducir la nómina de defensas. Además de los dos citados, son insustituibles Puyol y Piqué. Falta un lateral y completar los centrales (Albiol, Domínguez...). La defensa es la más susceptible de variar en función de los estados de forma o de la aparición de nuevos jugadores.
falso delantero
El Barça, la referencia
El martes, Del Bosque descubrió algo que Guardiola ya ha practicado con notable éxito: se puede jugar (y ganar) sin un delantero rematador. Para el técnico culé la solución es más sencilla, ya que tiene a Messi, el mejor jugador del mundo, un delantero mentiroso. Silva hizo de Messi con notable éxito. Frente al músculo escocés, la sutileza del canario, la velocidad de Pedro o la picardía de Villa. Una prueba válida, pero no definitiva. Ahora Del Bosque sabe que puede prescindir de un hombre gol, aunque la nómina de delanteros es extensa. A la Eurocopa irán los que estén en mejor forma. Tiempo suficiente para que Torres vislumbre la salida del túnel en el que entró antes del Mundial, o para que Negredo, Llorente y Soldado confirmen en la Liga española que merecen un sitio. La presencia de jugadores como Villa o Mata es segura.
pragmatismo
Trayectoria récord
Los triunfos en la Eurocopa del 2008 y el Mundial del 2010 obligan. La línea emprendida por la selección ya no admite cambios. Se puede llegar al triunfo por el talento; es posible compaginar pragmatismo y belleza. Al margen de los tropiezos en amistosos con afán recaudatorio, España ha firmado una trayectoria récord: 14 triunfos consecutivos en partidos oficiales. Con seis más renovaría el título europeo.