Apabullante Kenia

x. r. c. REDACCIÓN / LA VOZ

DEPORTES

28 ago 2011 . Actualizado a las 06:00 h.

Dos finales, seis medallas, y todas ellas para Kenia. La potencia africana tardará en olvidar el debut ideal en un Campeonato del Mundo de atletismo. Sus mujeres arrasaron primero en el maratón y después rubricaron la faena con un pleno en los 10.000 metros femeninos.

Que Kenia iba a estrenar su medallero el primer día era un hecho consumado, pero acaparar los seis metales parecía impensable. La traca comenzó con el maratón. Ninguna de las tres tuvo prisas, hasta que mediada la carrera comenzaron a gobernar el pelotón hasta pegar un hachazo que les permitió irse en solitario. Edna Ngeringwony Kiplagat, la nueva campeona, incluso tuvo arrestos para reponerse de una caída en la zona de avituallamiento. A sus 31 años, la agente de policía Kiplagat consiguió el éxito de su vida después de ganar con anterioridad los maratones de Los Ángeles y Nueva York. Por detrás entraron sus compatriotas Sally Kipyego y Linet Masai para hacerse con la plata y el bronce. Resulta obvio que ellas se llevaron el triunfo por equipos en la Copa del Mundo. Nunca en la historia de los mundiales se había dado una situación semejante, con tres atletas del mismo país acaparando los tres primeros lugares del maratón. Para celebrarlo, a la campeona tan solo se le ocurrió «ir de compras».

En el 10.000, igual

La fiesta continuó en el estadio coreano bien entrada la noche. Todo apuntaba a un duelo entre la vigente campeona Linet Masai y la dominadora de los cinco mil metros, la también keniata Vivian Cheruiyot, pero a la fiesta se unió también Sally Kipyego. Después de dominar toda la carrera con la etíope Meselech Melkamu como único incordio, fue Cheruiyot quien se colgó el oro con un ataque inapelable en la última vuelta. Kipyego se fue con ella para asegurar la plata y la excampeona Masai tuvo el arresto y las fuerzas para alcanzar al menos el bronce en la recta final. Priscah Jepleting Cherono redondeó una actuación de ensueño para firmar el cuarto puesto. Mientras la cuatro se fundían en un abrazo, cruzaba la línea de meta Melkamu, subcampeona dos años antes, arrastrando el nombre de Etiopía.

El triunfo de África

El monólogo de Kenia va más allá de un triunfo puntual. La gesta, además de colosal, confirma el poderío de las keniatas. En una sociedad de marcado corte machista, el atletismo es una especie de liberación para ellas. En las grandes citas, siempre habían tenido que estar a la sombra del equipo masculino y rivalizar con las etíopes, otra potencia que ahora está bajo sospecha. La demostración de fuerza también resulta la confirmación de un cambio de modo de vida. Ahora la atletas de Kenia son más profesionales, y lo más importante, pasan grandes temporadas en Europa, participando en mítines y preparando a conciencia las grandes citas.

La hora de Bekele

Después de la doble humillación de ayer, hoy le toca dar el paso a los hombres. Toca el 10.000 masculino (12.30 horas, Eurosport) con Kenenisa Bekele obligado a restaurar el honor de Etiopía, pero el problema para el mejor fondista de todos los tiempos es que lleva diecinueve meses sin competir, que estuvo a punto de renunciar a la cita coreana, y que su estado físico es toda una historia. Bekele tendrá a una guardia pretoriana cubriéndole las espaldas, pero Kenia, comandada por Paul Tanui, querrá seguir de fiesta.