El argentino resuelve en el último suspiro una Supercopa llena de intensidad
18 ago 2011 . Actualizado a las 11:46 h.Sin esperar al minuto uno. Johan Cruyff lanzaba incluso balonazos contra la hinchada rival en los calentamientos previos al partido. Una declaración de intenciones: el duelo venía tenso. En la ida de la Supercopa, el Barça ganó el sorteo de campos y dejó que el Real Madrid ocupara su puesto habitual en el Bernabéu. En la vuelta, la moneda favoreció a los blancos. Casillas obligó a los de casa a cambiar de lado. No hay concesiones ni en pretemporada.
Así salieron los de Mourinho. A morder desde el principio. Si la suerte fue lo único que se interpuso entre el buen juego y la victoria el pasado domingo, tres días después no había motivos para cambiar una línea del guion. Presión agobiante para que las pérdidas de balón culés se produjeran lo más cerca posible del área de Valdés. El portero tuvo que realizar su primera intervención a los cuarenta segundos. Hasta el minuto once, el Barça vivió encerrado.
La pelota solo atravesaba el mediocampo en pelotazos que siempre acababan en pies de un rival. Busquets notaba sus problemas físicos y Xavi la falta de rodaje. Los laterales (esta vez Alves y Abidal) estaban muy imprecisos en la salida. Como en el Bernabéu, Iniesta y Messi ofrecían la única solución creativa, con Pedro en el papel de Alexis intentando desbordar por la derecha. Y como en la ida, no hizo falta más. El canario lanzó el primer aviso y el manchego fue letal en el segundo. Messi observó la irrupción de su compañero y le puso un espectacular pase entre líneas que el 8 definió con brillo y serenidad.
El Madrid descubría en su entrega un arma de doble filo. Los robos de balón al Barça se traducían en ocasiones clarísimas, pero superada la línea de presión, los espacios eran inmensos. Llegó el maná de ocasiones. Cristiano hizo el empate en la primera al empujar la pelota tras un córner y estrelló la bola en el larguero después de que tocara Valdés. Casillas desvió un gran chut de Pedro ?asistencia monumental de Iniesta? y Valdés, de nuevo, salvó un mano a mano con Özil.
Gran primera parte
Como hace tres días, las tablas las rompió Messi. Aprovechó un sorprendente taconazo de Piqué dentro del área, remachado con un ligero toque. Y también como el domingo, la ventaja culé llegó al borde del final de una primera parte soberbia. Un intenso espectáculo.
La segunda perdió en brillo y ganó en dureza. Ramos la tuvo con varios compañeros de selección (en especial, con Villa), Pepe regaló patadas y codazos y Marcelo dejó un recado a Messi. Mientras, el propio Ramos cabeceó fuera por poco una gran ocasión para forzar la prórroga. Tiempo extra que pareció certificar Benzemá al resolver un barullo en el área. Acercaba el francés a su equipo a un objetivo que su entrega bien pudo merecer. Pero el fútbol es algo más que sudor. Lo entiende y lo escenifica cada día un Balón de Oro. El que ayer cazó la última pelota útil del partido y le regaló la Supercopa al Barça antes de la deleznable y tópica tangana final. El caramelo fue más grande que el palo.
Ficha técnica
Barça 3 | Real Madrid 2
Goles: 1-0, min 14: Iniesta. 1-1, min 19: Cristiano. 2-1, min 44: Messi. 2-2, min 82: Benzemá. 3-2, min 87: Messi.
Árbitro: Fernández Borbalán (colegio andaluz). Amarillas a Xavi Khedira, Pepe, Ramos y Coentrao. Roja directa a Marcelo (min 92) y a Özil y Villa, que ya estaban en el banquillo.
Incidencias: Camp Nou. Encuentro de vuelta de la Supercopa.
Valdés; Alves, Mascherano, Piqué, Abidal; Busquets (Keita, min 84), Xavi, Iniesta; Pedro (Cesc Fábregas, min 82), Messi, David Villa (Adriano, min 73)
Casillas; Ramos, Pepe, Carvalho, Coentrao; Khedira (Marcelo, min 45), Xabi Alonso; Di María (Higuaín, min 63), Özil (Kaká, min 76), Cristiano; Benzemá