Fichó a Van Nistelrooy, triplicó el presupuesto y mejoró las instalaciones
02 jun 2011 . Actualizado a las 06:00 h.Ruud Van Nistelrooy jugará en el Málaga. El genial delantero holandés es el buque insignia del proyecto del jeque Sheikh Abdullah al Thani, sobrino del emir de Catar, para el Málaga 2011-2012. Probablemente, será presentado en las próximas horas. Pero antes, el nuevo dueño del equipo que la familia Sanz mantenía al borde de la ruina ha preferido ofrecerlo como nueva imagen del acuerdo de patrocinio con la Unesco. «Nuestro objetivo común es utilizar los valores del deporte para educar a jóvenes y adultos», explicó el dueño del club.
Van Nistelrooy cumplirá los treinta y seis años vestido de blanquiazul. Su presencia, explican desde el club, responde al plan quinquenal que el jeque Al Thani ha diseñado para hacer del Málaga un nuevo Chelsea, con plaza en la Champions y un estadio nuevo. Para ello, está dispuesto a invertir de su propio dinero sin escatimar gastos.
Ya a su llegada había explicado que, además de invertir en el club de fútbol, pretende revertir en la ciudad de Málaga y su área de influencia la confianza que han depositado en él los socios y las autoridades políticas, mejorando las instalaciones deportivas y las infraestructuras civiles. Recientemente, se ha hecho con la concesión de las obras de mejora del puerto de Marbella.
Un estadio nuevo
Además, al poco de aterrizar en la capital de la Costa del Sol, remodeló el estadio de La Rosaleda, desde el césped a la sala de prensa (solo el lugar de atención a los medios de comunicación requirió un desembolso de 300.000 euros). También se hizo con el control del estadio de atletismo Ciudad de Málaga con la condición de reconstruirlo para uso y disfrute del equipo de fútbol. Desde entonces, allí se entrena el Málaga, pero también los atletas de la ciudad.
Desde hace algún tiempo, el jeque mantiene negociaciones con los rectores políticos para construir un nuevo estadio (que pretende bautizar como Pablo Ruiz Picasso) y su ciudad deportiva correspondiente cerca del aeropuerto malacitano. El complejo deportivo se completaría con un oceanográfico y un acuario.
Los mejores profesionales
Después de una primera etapa en la que Sheikh Abdullah al Thani dirigía el club desde Catar y delegaba todas las decisiones de responsabilidad en su mano derecha, Abdullah Ghubn, el jeque ha decidido asistir en directo a la gestación de su nuevo Málaga.
La primera toma de contacto con el fútbol español le ha costado hasta el momento a Al Thani unos cincuenta millones de euros. Con ellos fichó al entrenador portugués Jesualdo Ferreira y, cuatro meses más tarde, a su sustituto, el chileno Manuel Pellegrini. Con ellos, sus correspondientes fichajes (desde Rondón, Sebastián Fernández y Galatto hasta los veteranos que se incorporaron para salvar la categoría como Batista y Demichelis, estos últimos con unos salarios que rondan los dos millones y medio de euros al año).
No solo en el césped se ha reforzado el Málaga. En los despachos, el jeque contrató como director deportivo a Antonio Fernández, el segundo de a bordo de Monchi en el Sevilla y de Fernando Hierro en la federación española.
Renovación directiva
La renovación de la directiva de la familia Sanz ha sido paulatina y el jeque se ha encargado de que entre las caras nuevas haya viejos conocidos del club, para no perder los valores malaguistas.
En esta nueva era en la gestión del Málaga no habrá director general, pero sí un puesto específico para asuntos financieros internacionales.
El desembolso de tal renovación ha supuesto un crecimiento del presupuesto de los veintisiete millones de euros que manejaba la familia Sanz a los casi cien que sostiene ahora Al Thani. Claro que, como algunos apuntan, los primeros fichajes realizados por el jeque se pagaron al contado y en un solo plazo, ante la sorpresa de la otra parte negociadora.