Dos vecinos a años luz

El Barça vence fácil a un Espanyol diezmado que regaló los dos goles


redacción / la voz

«Solo falta que alguno se quede embarazado». Ivan Alonso fue gráfico cuando quiso retratar la inagotable serie de desgracias que ha asolado al Espanyol, un equipo que vive entre el césped y el quirófano. Diez lesiones graves (y varias leves) después, los pericos se plantaron en el Camp Nou sin más objetivo que aplazar el alirón del vecino rico. Compleja tarea si el rival es el once de gala del Barça (con Fontás como meritorio) y tu defensa, un puzle sin piezas. Los derbis dan alas, pero a los de Pochettino solo les llegaron cuando ya perdían 2-0.

Hasta entonces, se dedicaron a echar de menos a Forlín, Didac y Victor Ruiz. Los dos últimos, grandes pilares en la zaga traspasados en invierno al Calcio. El primero, reemplazo de garantías que lleva semanas con un dedo roto. Mucho agujero para plantar cara al líder, que dedicó el partido a buscar la jugada redonda a un metro del área de Kameni. La encontró en una combinación entre Iniesta, Xavi y Messi. Seis toques de lujo entre los tres antes de ponerle el balón a Villa. El Guaje erró inexplicablemente el remate.

La mala puntería del asturiano y el egoísmo de La Pulga (víctima del mal del aspirante a pichichi) salvaron de la goleada a un Espanyol con tendencias suicidas. Como el Barça fallaba, ya se encargaron los visitantes de regalar los tantos. Primero, entregando una pelota a Iniesta cuando el equipo salía a la contra; y después, con una pifia del meta perico en un córner. Piqué mató el derbi al comienzo de la segunda parte, cabeceando sin portero bajo palos.

Iniesta, superlativo

La primera había acabado 1-0 en el luminoso, pero los dueños del Camp Nou dominaban 72-28 en posesión acumulada y seis a nada en disparos efectuados. Diferencia que solo tradujo Iniesta, el hombre del partido, al que no le bastó la ovación que hace una vuelta le despidió en Cornellá y quiso ganarse otra ayer en su propia casa.

Le pusieron fácil el gol. Apenas tuvo que regatear a Amat y colarla por el palo corto de Kameni. Y él a cambio ofreció una lección para el equipo más bisoño del campeonato. En el Espanyol apenas encontró un alumno aventajado. Callejón se esforzó en imitar al manchego, pero no encontró socios donde el 8 culé halló a Xavi, Pedro o Messi. Valdés se limitó a hacer de testigo de sus pases de la muerte. El arquero local no tuvo que intervenir hasta pasada la hora de juego.

Osvaldo tuvo un par de ocasiones claras para recortar distancias, pero ni se inmutó el Barça, concentrado ya en regalar minutos a Abidal o fabricar oportunidades para mayor gloria individual de su balón de oro. Los rondos culés frente a Kameni despidieron del derbi.

Exceso de arabescos al abrigo del resultado y del enorme colchón de puntos. El alirón liguero queda pendiente de un empate ante el Levante, si es que el Madrid no se adelanta y regala el título frente al Getafe. El Espanyol ya le dio ayer sus obsequios al campeón.

Ficha técnica

Goles: 1-0, min 29: Iniesta; 2-0, min 47: Piqué.

Árbitro: Fernández Borbalán (colegio andaluz). Mostró tarjetas amarillas a Pedro, por el Barcelona y a Luis García, Kameni e Isaías del Espanyol.

Incidencias: 90.000 espectadores en el Camp Nou. Al Barça ya solo le falta un punto para conquistar la Liga.

Víctor Valdés; Alves, Mascherano, Piqué, Fontàs (Abidal, min 71); Xavi (Keita, min 89), Sergio Busquets, Iniesta; Pedro (Afellay, min 83), Messi y Villa

Kameni; Galán, Jordi Amat, Raúl Rodríguez, Chica; Javi Márquez, Javi López (Isaías, min 76); Verdú, Iván Alonso (Luis García, min 46), Callejón (Álvaro, min 58); y Osvaldo

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