Kevin Love enlaza 51 partidos en la NBA con más de 10 rebotes y 10 puntos, algo que solo logró Moses Malone en 1979
09 mar 2011 . Actualizado a las 06:00 h.La estrella desconocida, el anónimo con mejores estadísticas de la NBA, el aguador en la selección de Estados Unidos que conquistó el año pasado el Campeonato del Mundo de Turquía y el inesperado invitado de última hora en el All Star del mes pasado. Kevin Love (Santa Mónica, California, 7 de septiembre de 1988), el rey del doble-doble, el pívot que acaba de entrar en la historia de la Liga norteamericana al igualar la marca de 51 partidos consecutivos anotando más de diez puntos y capturando otros tantos rebotes, una marca en poder de Moses Malone, este sí, una leyenda del baloncesto con mayúsculas.
Kevin Love anotó 23 tantos y capturó 17 rebotes en el partido que ayer disputaron los Minnesota Timberwolves, su equipo, con Dallas Mavericks. Como es habitual, los Timberwolves perdieron (108-105), pero Love igualó un récord en poder de Mo Malone desde que la NBA y la ABA se fusionaron en 1976. Aseguran que desde finales de 1964 a 1967 el gran Wilt Chamberlain consiguió encadenar 227 dobles-doble consecutivos, una marca que los registros oficiales no recogen, pero que encaja en los logros de uno de los grandes mitos del deporte norteamericano.
Faltaban 7 minutos y 35 segundos para el final del tercer cuarto cuando Kevin Love, con un triple, puso en pie la grada del Target Center de Minneapolis.
Malone había instaurado su marca entre el 29 de diciembre de 1978 y el 19 de octubre de 1979, mientras que el pívot de Minnesota lo ha conseguido desde que el 22 de noviembre del 2010 se enfrentó a Oklahoma (17 puntos y 24 rebotes) hasta el 7 de marzo. Su mejor día, el 12 de noviembre, cuando sus 31 puntos y otros tantos rebotes ayudaron a que Minnesota se impusiera a los Knicks de Nueva York (112-103).
El joven frente al mito
Pese a haber igualado un récord que el mismo Malone se ha apresurado a decir que desconocía que estaba en su poder, Kevin Love no resiste la comparación con Big Mo. El primero es una leyenda, un mito con 21 campañas en el baloncesto profesional; el joven Kevin Love debutó en la NBA en el 2008, aunque, eso sí, sus números han crecido de forma espectacular. La temporada pasada firmó 14 puntos y 11 rebotes de promedio por partido y en la actual ya está en 20,9 puntos y 15,8 rebotes. Es el mejor reboteador de la liga, encabeza el ránking de eficiencia y es el vigésimo anotador.
Solo los 208 centímetros de altura equiparan a Kevin Love con el anterior propietario del récord. Nada que ver la complicada infancia de un Malone que pasó directamente del colegio al baloncesto profesional con un Kevin que se formó en UCLA. Hijo de Stan Love, un ex jugador de la NBA en la década de los setenta, y sobrino de Mike Love, integrante de los Beach Boys, su carrera profesional está muy por encima de las expectativas que había despertado. Su obsesión por la captura de rebotes -asegura que ha estudiado detenidamente a Bill Russell y Dennis Rodman- se beneficia de su buena utilización del cuerpo; además, está dotado de un más que aceptable lanzamiento exterior: ha anotado 85 triples esta campaña, el 42% de los que ha lanzado.
Minnesota es el colista de la Conferencia Oeste (15 triunfos y 50 derrotas), con solo tres victorias más que Cleveland, el peor equipo de la NBA. Tener al mejor reboteador de la Liga y al líder en eficiencia (un ránking que se obtiene del cómputo de todos los apartados estadísticos) no garantiza el triunfo, pero al menos sirve para que los modestos Timberwolves, propietarios de los derechos de Ricky Rubio en la NBA, no den por perdida toda la temporada.