Un regreso accidentado

La Voz

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El fin de semana emotivo que vivió Donato no tuvo un final excesivamente feliz. Después de haber participado en dos encuentros benéficos, el ex futbolista vivió un desagradable momento cuando regresaba a A Coruña. «Fue en el aeropuerto de Barajas, cuando una azafata de la compañía Vueling me trató muy mal. Se empeñó en que tenía que facturar un regalo del tamaño de una caja de zapatos que traía para mi nieto, además de unas pequeñas maletas de mano. A la ida, llevábamos el mismo equipaje: yo una mochila y una maleta y mi mujer un pequeño bolso y otra maleta. Y no pasó nada. Pero al venir ella se empeñó en que sí y me trató de forma intolerante. Así se lo hice ver. El resto de la gente entró con todo en el avión. Solo nos obligaron a nosotros. De verdad, me obligó a pagar algo injusto. Y al final, hasta me amenazó con no dejarme volar. Tuvo que intervenir otra persona, superior a ella. Ya presenté una queja contra Vueling por el trato discriminatorio de esta señorita, porque estoy indignado», explica el ídolo de la afición blanquiazul.