Rechaza la petición de dejar el club del argentino, que alega que extraña a sus hijas
13 dic 2010 . Actualizado a las 02:00 h.Carlos Tévez ya no quiere a Roberto Mancini y le manda cartas para poner fin a su relación. En sus desesperadas misivas, el Apache dice que está triste y echa de menos a su familia. Que el frío de Manchester se hace aún más intenso sin sus hijas, a las que la madre de las pequeñas ha llevado de vuelta a Argentina. Pero el italiano no traga y piensa que las pretensiones de Tévez las mueve el dinero y no el amor filial.
El club que cobija a ambos se puso ayer de parte del bello Mancini frente a la bestia de Ciudadela. El culebrón prenavideño que agita al conjunto de los petrodólares gana en dramatismo justo cuando el equipo marcha líder en la Premier.
Primero, el jugador y el técnico tuvieron un tenso cara a cara sobre el césped durante el partido frente al Bolton. Con la afición de los de Manchester como testigo, el delantero se encaró con el míster cuando este decidió sustituirle en el descuento del choque. El entrenador buscaba perder tiempo y consolidar el 1-0 que mostraba el marcador. El tanto llevaba la firma del Apache (suma diez esta temporada). Mancini no se amilanó ante los gritos de Tévez -que también se las había tenido con Ferguson en el vecino United- y lo mandó a la ducha a empujones.
Un par de días más tarde, llegó la carta. Es frecuente que los jugadores que militan en la liga inglesa y pretenden cambiar de equipo se lo hagan saber a su club mediante un comunicado. El objetivo es que la entidad le permita negociar con otros posibles pretendientes, ya que hacerlo sin permiso suele generar importantes sanciones de la federación inglesa.
El City dio ayer respuesta pública, también por escrito, al ariete, al que restan tres años y medio de contrato. «Confirmamos con decepción a nuestros aficionados que Carlos Tévez ha presentado una solicitud de traspaso. Podemos confirmar también que la petición ha sido rechazada».
«Roberto Mancini y todo el club -prosigue el texto- han sido sensibles, y lo continuarán siendo, con la situación familiar de Carlos».
La directiva recuerda que, curiosamente, en las últimas semanas el delantero les había trasladado su interés por ampliar el contrato a cambio de aumentar su sueldo. Desde el club acusan directamente al representante del jugador, con el que dicen estar «muy disgustados». El dinero y las terceras personas están a punto de destrozar lo que hasta la fecha era una gran relación.