Un Barça superior en cada rincón del campo

Xurxo Fernández Fernández
Xurxo Fernández REDACCIÓN/LA VOZ.

DEPORTES

La jugada que culminó con el segundo gol resume el dominio del toque sobre la fallida propuesta blanca

01 dic 2010 . Actualizado a las 14:39 h.

Efectivamente. Ayer (día después del clásico) fue martes. Durante 24 horas y para sorpresa de nadie. Ya lo había anunciado Mourinho, advirtiendo también de que tras la visita al Camp Nou quedarían 25 partidos de Liga y la tierra seguiría girando. Sin embargo, algo ha cambiado en el pequeño planeta fútbol. La euforia que empapaba cada rincón de la Casa Blanca fue desapareciendo en silencio, mientras los jugadores pasaban de largo por la zona mixta (Xabi Alonso, siempre correcto, fue el único que tuvo a bien hacer declaraciones tras la derrota). Con el ventajismo que supone el paso del tiempo se puede declarar que Cristiano también acertó y al Madrid no le cayeron ocho. Pero cinco goles fueron suficientes para retratar la excelencia de un sistema maduro y su enorme ventaja sobre uno en formación. Y entre la dolorosa manita , un tanto ejemplifica esa distancia: el índice; el 2-0.

Después de que la pelota corriera sin estorbo entre la zaga culé, Messi retrasó su posición para ofrecer a Puyol una nueva opción para sacar la bola. Alonso tapaba la línea de pase a Xavi e Iniesta, y Busquets quedaba oculto tras Benzemá. Ahí arrancó el festival del toque. El delantero francés del Madrid desistió en su tímida presión y dejó a Messi tirar una pared con Busquets. Ocho jugadores blancos se interponían entre el argentino y Casillas, pero el 10 sorteó a la mitad con un pase profundo a Alves mientras se iba hacia el centro junto a Iniesta para atraer la atención de los defensas rivales. La maniobra permitió a Xavi recibir sin molestias y levantar la cabeza. Pecado mortal.

El resto fue un cambio de banda perfecto para Villa y la arrancada del Guaje hacia el gol. Alonso acudió a ayudar, pero Iniesta esperaba en la frontal y Messi en el punto de penalti. A Villa le bastó con deshacerse de Ramos para chutar y Pedro, tercer culé en posición de remate, le ganó la partida a un exigido Marcelo para remachar el rechace de Casillas.

Siete toques del mediocampo en adelante con solo un artista repetido, producto de la pared de la Pulga. Un extracto del homenaje al juego a ras de césped del Barça. Los de casa acumularon el 62% de la posesión de la pelota y combinaron casi el doble de veces que el rival. Como no podía ser de otro modo, fue el cerebro blaugrana el que más rascó bola. Xavi dio casi el mismo número de pases que todo el mediocampo visitante en su conjunto. El 6 combinó con los suyos 121 veces (acertó en 116 de ellas). Alonso, Khedira, Lass y Özil lo hicieron en 124 ocasiones.

El ex centrocampista del Liverpool fue el jugador blanco que más tocó el cuero, pero hasta siete futbolistas locales superaron la cifra de pases del tolosarra. Busquets fue el segundo en la lista de intervenciones culés, un detalle que habla del imparable ascenso del protagonismo del espigado canterano. Guardiola le ha pedido que esta campaña baje a ayudar a los centrales en la salida de balón, sorteando cualquier intento de presión adelantada. Ha sumado su participación creativa a la de Iniesta, Xavi, Piqué o Messi.

Mourinho pretendía vivir de las veloces contras de Cristiano, Di María y Özil. Pero faltó el trámite de la recuperación de balón. Los visitantes no llegaron a robar dos pelotas cada tres minutos. Peores registro que el conjunto local. Nada que ver con lo ocurrido hace un año. El Real Madrid de Pellegrini también perdió (1-0) en el Camp Nou, pero dejó mejores sensaciones, discutió el control del juego y salió a bola robada por minuto. Chutó el doble que el Barça. El lunes, ni la mitad.