La defensa ideada por el técnico, la unión del vestuario, la aportación de los que eran suplentes y la recuperación goleadora de los centrales y puntas explican el resurgir
09 nov 2010 . Actualizado a las 02:00 h.El Dépor ha dado un giro radical en los tres últimos partidos. La defensa de cinco rescatada por Lotina del baúl de los (buenos) recuerdos, la recuperación de la autoestima, la unión del vestuario, el paso adelante de algunos suplentes y el resurgir goleador de los centrales y los delanteros explican el renacimiento blanquiazul.
MENTALIZACIÓN
La conjura de Haro
Un Dépor cadavérico fue goleado por la Real el 25 de septiembre. Lo peor fue que murió sin las botas puestas, como por inercia. Solo tres días después, el conjunto coruñés tenía un partido de Copa contra el Osasuna. Se dijo que era un engorro inoportuno, que a qué venía concentrarse en Haro (Logroño), que se mandase al Fabril...
Pero fue en ese antiguo convento en el que la plantilla y el cuerpo técnico se conjuraron para salir del hoyo ya, sin dilación. Y «ya» era ese encuentro de Copa, en el que se ensayó con éxito la defensa de cinco, el equipo no bajó los brazos pese a que se adelantó el rival y mereció ganar de largo, aunque solo empató. La euforia que se vivió en el vestuario al final el partido («nos hemos abrazado todos», resumió Saúl) fue significativa: solo se había empatado contra los suplentes pamplonicas, sí, pero había resurgido un equipo. La autoestima rebrotó ese día, y se disparó tras la victoria frente al Espanyol.
CAMBIO DE SISTEMA
La defensa de cinco, la
efectiva receta de la abuela
La primera edad de oro del Dépor fue en los años cincuenta (aunque hay quien parece olvidarlo) y entonces se jugaba con cinco delanteros. La segunda llegó en los noventa, con el Superdépor, en el que Arsenio alineaba a cinco defensas. Al de Arteixo se le colgó el sambenito de defensivo, pero ese dibujó caló en el aficionado blanquiazul. Como dice Lotina, A Coruña es el único sitio en el que ha entrenado en el que va por la calle y la gente le pide que ponga a cinco tipos atrás. El vizcaíno ya había trabajado ese sistema con éxito en otros equipos (en el Osasuna que ascendió, por ejemplo) y lo recuperó en su primera temporada en el Dépor, con la salvación a cinco puntos. Funcionó.
Tras la derrota contra la Real, muchos pensaron que a Lotina ya se le habían acabado los conejos en la chistera. Tenía al menos uno: la zaga de cinco. La ensayó en un par de entrenamientos en Haro y la aplicó contra el Osasuna en Copa y frente al Espanyol y Levante en Liga. Otro éxito: un empate y dos victorias. El portero vive más tranquilo con esa defensa. En los ocho primeros partidos de Liga le hicieron una media de 14 disparos, 6 entre los tres palos. En los dos últimos, la media es de 8 tiros, solo 2 por dentro.
CAMBIOS DE POSICIÓN
Adrián y Rodríguez, en su sitio
El asturiano está rindiendo más en la banda que como referencia en ataque. Y el malagueño ha vuelto con éxito al pivote tras su largo período en la banda. Adrián y Juan Rodríguez han encontrado su sitio.
UNIÓN
El vestuario, una piña
Es la palabra que los jugadores más repiten cuando se alude al vestuario: piña. Los malos resultados no descosieron el grupo. Que los jugadores están unidos, entre ellos y con el técnico, lo prueba la celebración de los goles: el que Lopo le dedicó al técnico contra el Espanyol, el día en que se jugaba la cabeza; y el festejo de Aytahmi con el banquillo el domingo en Valencia.
IMPLICACIÓN
El paso adelante de los que eran suplentes
Ser suplente en el Dépor y rajar por ello está mal visto en el vestuario. Valerón y Manuel Pablo, dos leyendas, no lo han hecho jamás. Los capitanes dan ejemplo. Ser titular se gana en Abegondo o en Riazor, no en la sala de prensa. En silencio han aguardado su ocasión jugadores claves en la resurrección, como Aythami, Saúl o Pablo Álvarez. Los tres han dado un paso adelante en el momento en el que el equipo los necesitó, al igual que el canterano Seoane.
ACIERTO OFENSIVO
La aportación de los delanteros, pero también de los defensas
Los delanteros estuvieron las ocho primeras jornadas sin marcar. En la novena y penúltima lo hizo Adrián; en la última, Riki. Ya están ahí. Y también han recuperado el gol los centrales, que con Lotina siempre han aportado en esta faceta ofensiva: Lopo, Aythami y Colotto han marcado sendos tantos en las dos últimas jornadas.
ESTRATEGIA
Efectividad en ataque, buena contención en defensa
Los tres goles contra el Espanyol llegaron a balón parado. Se ha recuperado esa arma. Y en defensa se está defendiendo muy bien la estrategia de los rivales, como en Valencia. Ya no se reciben goles fáciles, como el que Uche hizo a la salida de un córner.