Mourinho no dejó muy buena imagen en A Coruña cuando se impuso con el Oporto por 0-1 en la vuelta de la semifinal de la Champions 2004. Se recuerda su frase en la jornada previa a aquel partido («os veo muy creciditos») y lo que dijo después del duelo, quejándose de que se había menospreciado a su equipo. Han pasado seis años desde aquello y, con el conjunto coruñés en una situación delicada, las palabras del técnico portugués han sido de ánimo: «El Deportivo no es inferior a equipos que suman 7, 8, 9 o 10 puntos. No es un equipo de descenso. Tarde o temprano recuperará posiciones y acabará de forma tranquila y equilibrada», vaticinó.
Una vez más, Jose Mourinho asumió todo el protagonismo en la previa de un partido del Real Madrid. Ya sea para quitar presión a sus jugadores, para desviar la atención sobre las prestaciones del equipo o, simplemente, porque no puede evitarlo, eclipsó con sus manifestaciones el interés del duelo ante el Deportivo, donde los blancos buscan el gol perdido ante un rival tan necesitado que está en descenso.
Pedro León, fuera
Tras ofrecer una convocatoria en la que por segunda vez consecutiva dejó fuera a Pedro León, sobre quien se interesa el Milan, Mou dio la cara, evitó referirse al ex getafense y mostró todo su sarcasmo cuando le cuestionaron el porqué de la semana del silencio, con entrenamientos a puerta cerrada y ausencia de conferencias de prensa. Repasó y contabilizó sus anteriores comparecencias y las de sus pupilos, y zanjó el asunto con un «estáis mal habituados». «Con la prensa, el Madrid es un club único, fantástico», sentenció.
Confirmó el once, al que regresa Carvalho y del que se caen los franceses Lass y Benzema en beneficio de Ozil y Di María. Por lo tanto, renuncia a ese trivote de Auxerre con el que buscaba «solidez y agresividad». Se le ocurrió a un periodista francés preguntarle si, a diferencia de Benzema, Cristiano es intocable, y el luso no se mordió la lengua. «Los jugadores se hacen intocables con su trabajo durante la semana y los partidos. Y Cristiano lo es porque trabaja como nadie. Representa los principios fundamentales, y ya marcará», adujo.
Inmune a las críticas
Parece que las críticas le resbalan. «Leo poco y escucho menos. Ya se cansarán», ironizó. Bromeó sobre el nuevo césped del Bernabéu, con un coste para el club de 300.000 euros. «Es muy bonito», dijo. Se supone que en comparación con el «campo de patatas» al que se refirió, a modo de excusa, tras el tedioso choque ante el Espanyol, en el que los blancos se impusieron por 3-0.