El Málaga se dio un homenaje a costa del Getafe (0-2), que no pudo hacer nada ante un rival comandado por el trío formado por Rondón, Quincy y Eliseu, auténticos protagonistas de una noche perfecta para los andaluces.
Pese a la igualdad que se podía presumir antes del duelo, esta desapareció desde el principio. El Málaga saltó al césped con mejores sensaciones. La consigna era dejar jugar un poco al Getafe y presionar la salida del balón de los hombres de Míchel. Así, los encargados de crear juego en el conjunto azulón sufrieron para encontrar ideas y la defensa no pudo detener a los delanteros rivales tras la reanudación.
Codina mantuvo vivos a los locales en la primera parte, pero en la segunda cometió el error que supuso el 2-0 para el Málaga.