Un error de Lamdassem en la parte final de los 10.000 metros deja a España sin ninguna medalla en el estreno
28 jul 2010 . Actualizado a las 12:09 h.El 10.000 parecía una baza segura. Una medalla al menos. Porque no dos. Al final, ninguna. Ganó el más fuerte, el somalí nacionalizado inglés Mo Farah, que por encima se cobró la venganza que tenía pendiente con los españoles dejando a Lamdassem sin un metal que parecía seguro. Carles Castillejo se desfondó a la hora de la verdad y Lolo Penas abandonó a las primeras de cambio. Un desastre. El primer día del Campeoanto de Europa de atletismo comenzó mal y terminó peor. Nadie dudaba de la fiabilidad del 10.000 y a falta de una vuelta al menos una medalla parecía asegurada. Lamdassem, recién llegado de África con un saco de glóbulos rojos en el cuerpo fue valiente. Siguió primero la estela de Thompson y cuando Mo Farah pegó el primer cambió -superado el séptimo kilómetro- le siguió sin pestañear. Pero el marroquí nacionalizado español en el 2007 cometió un error capital. Se vio fuerte y atendió la petición de Mo. Le pedía un relevo a falta de dos kilómetros y se lo dio. Tiró sin pestañear mientras el británico se colgaba literalmente del cuello mirando a las desérticas gradas del Estadio de Montjuich. Hasta que tocó doblar, y en medio de un bosque de piernas, le asentó la puñalada al español. Se fue como una gaceta, volando hacia el oro. Era lo lógico, y Ayad parecía tener controlada la plata. Solo parecía, porque primero se dejó ir y cuando quiso cambiar ya no le quedaba ni un gramo de fuerza. Era la última recta, faltaba apenas 200 metros, y en eso momento le pasaron con extrema facilidad el británico Thompson y Meucci, un italiano que estuvo a la espera toda la carrera y se encontró con el bronce mientras Lamdassem se paraba y se derrumbaba en la línea de meta. Por detrás llegó un Carles Castillejo que en los 10.000 domésticos parecía estar fuerte, pero que solo estuvo entre los mejores el tiempo que la maquinaria tardó en ponerse en marcha. Porque la carrera en su génesis fue lenta, demasiado lenta, pero cuando tocó volar tan solo lo hizo el somalí británico. Y lo peor. En medio de esa lentitud inicial, Lolo Penas acabó retirándose tras un par de vuelta. Es la segunda vez que le sucede en una gran competición. Mal presagio. Igual que la jornada inaugurar.