El central pidió al utillero del Espanyol dos pares de borceguíes de su fallecido amigo. Disputó con ellos varios partidos y lo seguirá haciendo la próxima campaña
25 may 2010 . Actualizado a las 11:17 h.Las botas de Jarque han brillado en Primera esta temporada. Ha sido un homenaje silencioso, que se hace público ahora que ha concluido la temporada: el central deportivista Alberto Lopo ha disputado numerosos encuentros de la campaña con calzado deportivo que perteneció a su amigo Jarque, el central del Espanyol que falleció el pasado verano de forma repentina tras sufrir un ataque al corazón. En concreto, ha manejado dos pares de borceguíes del que fue su compañero en el conjunto periquito. Impulsado por las botas de Jarque, el central catalán del Deportivo ha vuelto a alcanzar esta temporada el altísimo nivel que lo caracteriza, tras su irregular campaña 2008-2009, que lo dejó insatisfecho.
«Se me ocurrió pedirle unas botas de Dani [Jarque] al utillero del Espanyol. Y a él le pareció muy bien. Me hacía y me hace mucha ilusión jugar con el calzado que fue de Dani», explicó Lopo a La Voz antes de marcharse de vacaciones veraniegas. Además de ser catalanes, haberse formado en la cantera del Espanyol, y haber triunfado en el primer equipo (título de la Copa del Rey incluido), uno y otro estaban unidos por el número de pie: «Un 44 y medio».
«He jugado con unas que son doradas y con otras que son totalmente rojas», responde el central cuando se le pregunta cuántos pares de Jarque ha manejado. No recuerda el número de partidos que disputó con ellas, aunque sí confirma que «fueron bastantes». «Las usé mucho a finales de la primera vuelta y al principio de la segunda», detalla tirando de memoria, aunque parece darle cierto pudor que lo que era un homenaje íntimo se convierta en una noticia. Un repaso por el archivo fotográfico permite comprobar que las rojas las lució, entre otros partidos, en Riazor contra el Osasuna (1-0), Athletic de Bilbao (3-1), Real Madrid (1-3); y las doradas las empleó, por ejemplo, contra el Xerez en A Coruña (2-1). «Es un detalle que quise tener con él y no hay que darle más importancia», insiste. ¿Seguirá rindiendo ese particular tributo la próxima campaña? «Me imagino que sí».
El de las botas no es el primer homenaje de Lopo a Jarque. Ya en el último Teresa Herrera, celebrado dos días después de la muerte del central espanyolista, el central deportivista emocionó a Riazor y a la afición periquita al escuchar el minuto de silencio en honor del catalán vistiendo una camiseta del propio Jarque. Horas después se desplazó a Barcelona para acudir a la capilla ardiente, acompañado por Lotina y por el preparador físico, Eduardo Domínguez.