El Barcelona golea pese a las bajas

P. Ríos

DEPORTES

El Barcelona recuperó el liderato de manera provisional tras golear al Athletic en un nuevo recital de fútbol en el Camp Nou (4-1). Los azulgrana no acusaron el cansancio de jugar el miércoles en Champions, y con Bojan como bigoleador, fueron muy superiores a uno de los equipos revelación de la temporada.

Los bilbaínos salieron ordenados, pero renunciaron al ataque y acabaron desbordados por un Barça que terminó con ocho canteranos en el campo, en un partido en el que en el calentamiento se lesionó Ibrahimovic (sufre molestias en el sóleo y es duda para el partido contra el Arsenal de pasado mañana) y tras el cual Messi empató con el inglés Rooney en la lucha por ser el máximo goleador de Europa.

Los azulgrana hacen todo fácil y sencillo. Da igual quienes formen su once inicial, las bajas que acumule o los descansos que Pep Guardiola otorgue. A este Barça le sobran jugadores de calidad. Dominó el encuentro con autoridad y seriedad, sin apenas dar opciones a su oponente. Los de Joaquín Caparrós tenían la lección bien aprendida. Líneas juntas, esperar atrás para robar el balón y salir rápido a la contra. Pero del dicho al hecho hay mucho trecho, y más si está el Barça delante.

Los azulgrana triangularon a tal velocidad que convirtieron la presión bilbaína en inerte. Messi llevó el peso del encuentro desde esa posición entre líneas, por detrás del delantero, en la que tanto daño hace. El argentino se movía con absoluta libertad.

En el Athletic sólo Llorente causaba sensación de peligro. El ariete rojiblanco era una isla, pese a lo cual, trataba de aguantar las pocas pelotas que le llegaban a la espera de la incorporación de la segunda línea. Sin embargo, los leones dieron pocos zarpazos a la contra. Solo provocaron el murmullo en las gradas con balones colgados ante las titubeantes salidas de Valdés.

El Athletic, encerrado

El juego colectivo culé brilló en el primer tanto, con un pase de Messi a la espalda de la zaga y un centro de Abidal que remató Jeffren en el segundo palo. El Barça era dueño y señor del partido. El Athletic no salía de su propio campo. Javi Martínez y Gurpegui achicaban agua como podían. Pero los catalanes no cejaban en el asedio y Bojan marcó el segundo antes del descanso.

Tras la reanudación, los leones mostraron los dientes por vez primera. Joaquín Caparrós reaccionó y sacó a Yeste y Toquero para buscar un épico empate. Fueron los mejores minutos de los bilbaínos, que lograron arrebatar la pelota a los azulgrana. Llorente dispuso de un par de ocasiones para reducir la diferencia, pero fue Bojan quien golpeó de nuevo para sentenciar el choque con un derechazo desde la frontal.

Messi también se sumó a la fiesta para hacer el cuarto y aumentar la distancia con Higuaín en la lucha por el pichichi. El Athletic mantuvo la casta hasta el final y Susaeta hizo el tanto del honor.