Graban seis horas de charla del técnico y sus seleccionados en busca de nuevo material sobre el escándalo Terry
10 mar 2010 . Actualizado a las 02:32 h.Sexo, mentiras y cintas de audio. El drama montado en torno a la selección inglesa de fútbol añadió el lunes el único ingrediente que le faltaba para elaborar un título a la altura del culebrón. El toque de sabor se lo han dado las seis horas de grabación de las charlas técnicas y conversaciones que Capello y sus pupilos mantuvieron antes del choque con Egipto, hace justo una semana. Un caso de espionaje que no perseguía la receta mágica del italiano para el próximo Mundial. Bien al contrario, y según los diarios británicos, que obtuvieron las grabaciones, querían grandes sumas de dinero a cambio de nuevas pistas sobre el escándalo sexual del año en el Reino Unido.
La Federación de Fútbol envió el lunes una circular a los periódicos exigiéndoles que se abstuvieran de usar extractos de las cintas con las conversaciones mantenidas en el hotel de concentración del equipo y recordándoles que su publicación iría contra las reglas de la Comisión de Prensa y la Ley de Protección de Datos. La advertencia no evitó, sin embargo, que trascendiera que los seleccionados y su técnico hablaron de posibles primas por objetivos en Sudáfrica, discutieron las tácticas de juego y (ahí llega lo morboso) hicieron varias bromas de contenido sexual. No se sabe si el nombre de Terry aparecía en alguna, pero no hay duda de que la mayoría eran en su honor.
Referente: el lío de faldas del antes capitán de los ingleses, John Terry, con la que era novia de su ahora ex amigo y ex compañero en el Chelsea Wayne Bridge. El central (casado) se acostó con la chica del lateral izquierdo y aunque quiso tapar el asunto, los tabloides londinenses, siempre ágiles entre el fango, acabaron por conocerlo.
Terry, con fama de mujeriego, llegó a reclamar a un juez que impidiera la revelación de la identidad de la chica con la que había mantenido su affaire . Pero el tribunal consideró que el futbolista no estaba preocupado por su honor, sino por su bolsillo -por sus contratos publicitarios, principalmente- y permitió que el nombre de la modelo de ropa interior Vanessa Perroncel ocupara varias portadas.
El escándalo estalló imparable. Bridge se convirtió en objeto de todo tipo de burlas cada vez que su nuevo equipo, el Manchester City, saltaba a un campo como visitante. Evidentemente, se declaró furioso con aquel que había pasado por ser su mejor amigo durante el tiempo que coincidieron en el Chelsea y anunció que evitará volver a jugar con él, aunque sea a costa de renunciar al próximo Mundial.
La lesión de Ashley Cole
El tradicional puritanismo británico acabó por imponerse: Capello hizo caso a las voces que le exigían tomar medidas y retiró el brazalete de capitán a John Terry. Medida insuficiente para Bridge, que aún mantiene que no viajará a Sudáfrica. En principio, un problema menor para el técnico italiano (basta con ver jugar al autoexcluido), pero que se ha agravado con la lesión del lateral izquierdo titular en la selección. Es muy probable que Ashley Cole, al que los tabloides han destapado muchos más escándalos que a Terry, deba perderse la cita internacional y las alternativas para suplirlo son escasas.
Capello intentó forzar una reconciliación, pero en el encuentro Chelsea-City quedó claro que las posibilidades de acercamiento son nulas: en la ronda de saludos, Bridge ignoró la mano tendida de Terry.
Capello sí que saludó a su ex capitán cuando lo retiró del campo ante Egipto para mostrarle su público apoyo frente a los constantes abucheos que recibe desde las gradas. Entonces, el seleccionador no era consciente de que podía estar siendo protagonista involuntario de un nuevo capítulo del caso desde el mismo momento en el que aleccionó a sus chicos en el hotel de concentración.