La historia interminable de Lassad

Rubén Ventureira

DEPORTES

«¿Lassad? No sé por qué un día está bien y otro mal. Ya no sé, no lo tengo controlado». De sus palabras de ayer se puede deducir que Lotina está al borde de la desesperación con las dolencias del francotunecino. Concretando más, se podría decir que el míster está hasta los isquiotibiales de este asunto.

El delantero ha sufrido un nuevo contratiempo en su recuperación. La semana pasada tocaba balón con el grupo. Parecía muy recuperado de la «microrrotura fibrilar en la unión miotendinosa proximal del bíceps femoral» que sufrió el 29 de noviembre en Santander. Lotina creía que esta semana podría darle al menos unos minutos. Pero el trabajo de potenciación que está realizando le ha producido una pequeña sobrecarga en los isquiotibiales de la pierna que tenía sana, la derecha. Así que habrá que esperar. ¿Cuánto? Con Lassad, ni Lotina se atreve a lanzar un pronóstico. Pero da por seguro que, además de hoy, tampoco podrá jugar el sábado.

Solo 9 partidos jugados

El de hoy será el noveno partido consecutivo que se perderá el punta debido a esa última lesión. Antes había sido baja contra el Getafe en Liga y el Murcia en la vuelta de la Copa, y al principio de temporada se perdió el primer partido de Liga, pues estaba recuperándose de una microrrotura fibrilar en el semimembranoso de la pierna derecha que sufrió durante su estancia con Túnez, al final del pasado campeonato.

En resumen, de los 23 partidos que van de temporada (contando ya el de hoy), Lassad solo ha estado disponible en once, con lo cual Lotina no ha podido contar con él en más de la mitad.

De esos once, solo ha jugado nueve. Contra el Málaga, en la segunda jornada de Liga, Lotina lo incluyó en la convocatoria, pero consideró precipitado darle minutos. Y frente al Sevilla (séptima jornada) lo metió en la lista de 20 previa al partido, pero al final lo dejó en la grada por motivos técnicos. «Hay jugadores que con confianza rinden más y hay otros que que lo hacen si los sacas del equipo», había justificado el vizcaíno cuando le preguntaron por la ausencia de Lassad frente a los hispalenses. Después volvió a contar con él y el delantero tuvo tiempo de hacer un tanto, el último que ha marcado, contra el Sporting; pero aquel día jugó 90 minutos y lo pagó con una nueva baja.

El talón de Aquiles de Lassad son los isquiotibiales. De este grupo muscular forman parte el semimembranoso, el semitendinoso y el bíceps femoral. Ahí le duele. Esta temporada y también la anterior. La pasada campaña, la de su fulgurante irrupción, enlazó catorce partidos seguidos, desde la jornada 21 (la de su debut frente al Villarreal) hasta la 34. Lotina, para no sobrecargarle los isquiotibiales, lo dosificó, hasta el punto de que en solo dos encuentros (y porque se vio obligado por factores ajenos) lo hizo jugar los 90 minutos. Tras esa jornada 34 en la que disputó el partido completo contra el Valladolid e hizo el gol del triunfo, sufrió una contractura muscular en el semitendinoso de la pierna derecha. Ya no jugó más esa temporada. Y, desde entonces, lo máximo que ha logrado enlazar es cuatro partidos seguidos.